Mi enfoque desde Jerusalem por David Mandel 624

Valora este artículo
(0 votos)

·        El último acto de Obama

·        En arca abierta hasta el rabino peca

·        ¿Desde cuando existe el pueblo palestino?

·        Los versos sionistas del Corán

·        Una montaña de basura está siendo transformada en el parque más grande de Israel

·        Un capítulo de mi libro En la Corte del Rey Herodes

·        Acerca del libro En la Corte del Rey Herodes

________________________________

El último acto de Obama

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

El viernes 20, un par de horas antes de terminar su presidencia, en un último acto de su presidencia, Obama aprobó una donación de 221 millones de dólares a la Autoridad Palestina. (Esto cerró el círculo ya que cuando Obama fue elegido por primera vez, el primer líder extranjero a quien telefoneó, pocas horas despues de su inauguracion, fue Mahmoud Abbas, el Presidente de la Autoridad Palestina).

La Autoridad Palestina destina alrededor de 300 millones de dolares para pagar salarios a los terroristas presos y a las familias de suicidas terroristas. Esos pagos están especificados en la Constitución Palestina (Ley Básica).

Por ejemplo, la esposa del terrorista palestino que atropelló y mató a 4 soldados en Jerusalén hace algunas semanas recibirá por el resto de su vida una pensión mensual de 2,800 shekels (US $730 dólares), aparte de un pago inicial de 6,000 shekels (US $ 1,380 dólares).

La Autoridad Palestina ha establecido una escala de pagos para terroristas presos dependiendo en el largo de su sentencia, lo cual, por supuesto, es consecuencia de la gravedad del crimen. En otras palabras, mientras mas grave sea el acto terrorista mas dinero pagará la Autoridad Palestina al preso. Los terroristas condenados a un máximo de tres años reciben 1,400 shekels al mes, mas un bono equivalente a US $1,500 al momento de terminar su condena. Los que cumplen condena de 15 a 20 años reciben 7,000 shekels mensuales. Y los que han sido condenados a 30 años o mas reciben 12,000 shekels, más un bono de US $25,000 cuando salen de prisión

Para decirlo claramente, gracias a Obama, los ciudadanos americanos financian y recompensan con el pago de sus impuestos los actos de terroristas palestinos.

________________________________

En arca abierta hasta el rabino peca

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Entre los presos que están cumpliendo, o han cumplido, penas de cárcel en Israel hay personas que han ocupado los más altos puestos, incluyendo un presidente (preso por violador), un primer ministro, ministros, parlamentarios y alcaldes (todos ellos presos por recibir sobornos). Ausentes en esta lista, hasta el momento, estaban los representantes del clero.

No me es grato decirlo pero esta semana se ha subsanado esa ausencia. El ex Gran Rabino de Israel, Yonah Metzger, recibirá tres años y medio de cárcel y una multa de 5 millones de shekels (US $1,300,000 dólares) por haber sido encontrado culpable de recibir sobornos, cometer fraude, robar, blanquear dinero, violar impuestos y abusar de su posición.

Entre los diversos casos está el de un hombre de negocios ruso que pagó $180,000 a Metzger para que convierta a sus hijos. De las donaciones que Metzger recibía destinadas para organizaciones de caridad, incluyendo una que proveía de comida a los pobres, el 40% quedaba en manos del rabino.

La policía fue a revisar su casa, abrió los libros de la biblioteca y encontró escondidos en ellos billetes de cientos de dólares. La explicación del rabino de que se trataba de un milagro no convenció a los escépticos policías.

Hay quienes dicen que el hecho de que un presidente, un primer ministro, ministros, alcaldes y ahora un rabino han sido juzgados y condenados por diversos delitos indica que hay demasiada corrupción en la política israelí. Yo difiero de ellos. No creo que en Israel los políticos son mas corruptos que en otros países. Como dice la frase popular, "En todas partes se cuecen habas". Lo que si creo es que, a diferencia de muchos países, en Israel no hay "vacas sagradas", nadie es inmune, la policía es incorrupta y los jueces son honestos.

________________________________

¿Desde cuando existe el pueblo palestino?

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

La respuesta depende de a quien se le pregunta.

Según los palestinos su nación existe desde hace 5,000 años. Los canaanitas, conquistados por Josué en el siglo 13 AEC, eran palestinos. Según el Corán,  (Ibrahim – Sura 3:67), Moisés (Musa – Sura 7:143) y los discípulos de Jesús (Sura 5:111) eran musulmanes. En la Conferencia de Madrid de 1991 la Sra. Hanán Ashrawi, legisladora cristiana palestina, declaró que Jesús era palestino, nacido en la ciudad palestina Belén, y que ella, palestina, es descendiente de los primeros cristianos, todos ellos palestinos.

Según los israelíes, los árabes que hoy viven en Israel y en la Cisjordania son, muchos de ellos, descendientes de inmigrantes de los países árabes vecinos que vinieron a Palestina en las primeras décadas del siglo 20 atraído por las fuentes de trabajo creadas por los inmigrantes judíos. Esto ha sido descrito y fundamentado por la historiadora Joan Peters en su libro Desde Tiempo Inmemorial.

El emperador romano Adriano, después de la fracasada rebelión de Bar Cojba (132-135), cambió el nombre de Judea a Palestina, y de Jerusalén a Aelia Capitolina, para disminuir el vinculo de los judíos con su patria ancestral. "Palestina" desde entonces es una denominación geográfica y no el nombre de una nación o un Estado.

Los árabes de la región no se auto identificaron como palestinos (en el Plan de Partición de noviembre 1947 de las Naciones Unidas y en la Resolución del Consejo de Seguridad # 242 de noviembre de 1967 no se menciona ni una sola vez la palabra "palestinos"). Recién en 1964, cuando la Liga Árabe creó la Organización de Liberación Palestina (PLO), la descripción de árabes como palestinos apareció por primera vez en el preámbulo de la constitución del PLO.

________________________________

Los versos sionistas del Corán

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Los musulmanes consideran que su libro sagrado, el Corán, es la palabra de Dios dictada a Mahoma por el ángel Gabriel, durante un periodo de 23 años que comenzó el 22 de diciembre del año 609 cuando Mahoma tenía 40 años y terminó cuando murió en el año 632.

El Corán menciona 43 veces a los Bani Israil (israelitas) generalmente en forma positiva, y once veces a los Yahud (judíos), generalmente en forma negativa. Hada, un verbo que significa "ser judío", aparece diez veces.

Los versos más antiguos expresan simpatía a los judíos. Mahoma los admiraba como monoteístas y estaba convencido de que se convertirían a la nueva fe. Originalmente, Mahoma dictaminó que los musulmanes debían rezar en dirección a Jerusalén, pero lo cambió a la Meca en el año 623 cuando los judíos rehusaron reconocer a Mahoma como profeta, y, desde ese momento, los versos que mencionan a los judíos se tornaron negativos.

Los musulmanes de hoy nunca lo mencionan pero el Corán incluye dos versos que declaran que la tierra de Israel pertenece al pueblo judío.

Moisés dijo a su pueblo: "¡Oh, mi pueblo, recuerden el favor de Allah cuando les envió profetas y los hizo a ustedes poseedores y les dio lo que nunca dio a otros en el mundo! (Sura 5:20).

¡Oh, mi pueblo, entren a la Tierra Santa que Allah ha asignado para ustedes! (Sura 5:21).

________________________________

Una montaña de basura está siendo transformada en el parque más grande de Israel

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Los alquimistas de la Edad Media soñaban con convertir la basura en oro. Israel, gracias a los milagros de la moderna eco tecnología, está convirtiendo una montaña de basura en el parque más grande de Israel, 800 hectáreas, tres veces más grande que el famoso Central Park de Nueva York. Tendrá senderos para correr y para bicicletistas, áreas de picnic, lagunas, cafés, un centro de observación de pájaros (más de 200 especies) y un anfiteatro para conciertos y teatros con asientos para 50,000 personas.

La montaña de basura, llamada Hiria, estaba localizada cerca al Aeropuerto Internacional Ben Gurión, y su desagradable aspecto y peor olor eran la primera impresión que recibía un visitante. Durante años se acumularon allí 16 millones de metros cúbicos de basura que producían gases nauseabundos y atraían miles de gaviotas, con grave peligro para los aviones.

La eco tecnología aplicada ha conseguido que el gas metano, que solía explotar cuando el lugar todavía era receptáculo de basura, es llevado con tubos para ser usado en una fabrica situada en un pueblo vecino. Ochenta pozos de gas coleccionan el gas acumulado en el fondo de la basura y es utilizado para producir toda la electricidad que necesita el parque. El excedente se vende a la Compañía Israelí de Electricidad.

El agua de lluvia que antes bajaba de la montaña y contaminaba los arroyos cercanos hoy es coleccionada en depósitos subterráneos, y utilizada para regar el parque y para llenar las lagunas.

El desmonte y materiales de derrumbes que antes se tiraban en la montaña hoy son usados para construir terrazas y andenes donde se plantaran árboles y arbustos.

El parque llevará el nombre de Parque Ariel Sharon, en honor al Primer Ministro que aprobó el proyecto en el año 2005.

________________________________

Un capítulo de mi libro En la Corte del Rey Herodes

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

 

Ayer falleció el emperador Augusto, y hoy circulan en Roma rumores de que murió envenenado por su esposa Livia. Fue el último en irse de los tres grandes hombres de mi generación,  el general Marco Antonio, el rey Herodes y el emperador Augusto, que me honraron con el título de amigo.

Hoy, cuando pluma en mano doy comienzo a estas memorias, el recuerdo que más me enorgullece es haber sido consejero y confidente del rey Herodes.

Muchos me preguntan si es cierto que Herodes mató a su esposa favorita y a tres de sus hijos. ¡Por supuesto que es verdad! Pero, preguntémonos con sinceridad, ¿acaso todos somos perfectos? Los mató, pero tenía sus razones. Si uno está o no está de acuerdo, eso ya es otra cosa.

Lo que si es una burda mentira es el rumor de que Herodes mató a  los niños de Belén. ¡Totalmente falso! Herodes mató a unos cuantos hombres en Belén y también en otros pueblos―en ese sentido no discriminaba ni tenía víctimas favoritas― ¡pero nunca mató a niños en Belén! Esa es una calumnia, inventada por algún enemigo de Herodes, de los pocos que sobrevivieron al rey.

Me llamo Nicolás. Soy descendiente de griegos que se radicaron en Damasco después de la muerte de Alejandro Magno. Hace setenta y ocho años, un mes antes  de  mi  nacimiento,  Pompeyo  el Grande conquistó Siria, mi país natal, y la convirtió en provincia romana. Esto me confirió el mejor regalo que he recibido en toda mi vida: el título de ciudadano romano.

No tengo familia. Nunca me casé ni tuve hijos. Durante mi larga vida he sido historiador, filósofo, orador, dramaturgo, y diplomático. Hablo griego, latín, arameo, árabe, egipcio y hebreo. Soy autor de una historia universal que consta de ciento cuarenta y cuatro tomos. Mi biografía de Herodes complació tanto al emperador Augusto que me obsequió la casa donde hoy vivo, en el Barrio XIV de Roma, al otro lado del río Tiber.

Mi padre pertenecía a una de las más distinguidas y ricas familias de Damasco. Su ambición era que yo recibiese la mejor educación posible. Con ese objeto hizo traer de Atenas a Felipe el Macedonio, el principal filósofo y maestro de esa época. Yo demostré una asombrosa aptitud para el estudio. Cuando aún no había cumplido treinta años, mi fama como filósofo, historiador y escritor se había extendido por todo el mundo civilizado, desde Egipto hasta Roma. Varias de mis obras, especialmente mis "Comentarios sobre Aristóteles", son consideradas lecturas imprescindibles en las más prestigiosas academias del imperio.

¡Imagínense mi orgullo cuando recibí una invitación del General Marco Antonio para ir a Alejandría y ser el tutor de los hijos que había tenido con la reina egipcia Cleopatra! Acepté de inmediato.

Dos semanas después subí a una nave en Beirut y pocos días más tarde llegué a Alejandría.

Una escolta de soldados romanos me recibió en el puerto con trompetas y espadas descubiertas, y me llevó al palacio real, la residencia de Marco Antonio y Cleopatra.

Cleopatra me recibió en el Salón del Trono y me dio la bienvenida saludándome en griego. Esto no me causó sorpresa ya que yo estaba enterado de que la familia real de Egipto descendía de Ptolomeo, uno de los generales griegos de Alejandro Magno, quienes, después de la muerte del conquistador, dividieron el imperio entre ellos. Lo que si me llamó la atención fue escuchar a Cleopatra dar órdenes a su doncella en el idioma egipcio, una lengua que sus antecesores siempre habían rehusado hablar, por sentirse superiores a los habitantes nativos.

La doncella hizo una reverencia, salió de la habitación y regresó con mis flamantes pupilos, Cesarión, el mayor, hijo de Julio Cesar, y los tres niños, hijos de Marco Antonio: los mellizos Selene y Helios, y el niñito Filadelfo de dos años de edad.

―Niños, les presento a Nicolás de Damasco quien desde hoy será vuestro tutor. Quiero que lo traten con todo el respeto que se merece. Salúdenlo y regresen a sus habitaciones―les dijo Cleopatra, hablándoles en griego.

Los niños me hicieron una reverencia, besaron a su madre, y salieron del salón acompañados por la doncella.

Yo había aprovechado esos minutos para mirar a Cleopatra, y tratar de verificar si su fama de mujer cautivadora correspondía a la realidad. Era de estatura mediana, cabello negro, cara ovalada y ojos azules. Su voz era dulce y musical. Calculé que tendría unos treinta y cinco años. Muchos la consideraban hermosa, pero mi primera impresión fue que su nariz era prominente y sus pechos demasiado amplios. Naturalmente, todo esto es cuestión de gusto personal. El hecho es que tanto Julio Cesar como Marco Antonio, ambos con merecida reputación de mujeriegos, quedaron prendados de Cleopatra, más por su carácter e inteligencia que por su belleza física. Con el correr del tiempo llegué a sentir gran admiración hacia ella por su brillante intelecto, su erudición, y su talento administrativo y político que le permitió prolongar la independencia de Egipto por unos años más.

Durante las siguientes semanas me enteré de que Cleopatra había sido proclamada reina al cumplir los diecisiete años de edad, y se había casado, cuando aún era adolescente, con su hermano Ptolomeo, de acuerdo a la antigua tradición de su país. El matrimonio duró hasta que Cleopatra derrocó a su hermano y ordenó que lo maten. Luego, tuvo amores con Julio Cesar, cuyo resultado fue un hijo al que llamó Cesarión. Después de la muerte de Cesar, asesinado en Roma, Cleopatra se enamoró de Marco Antonio, el gran amor de su vida.

―Nicolás, la escolta de los soldados te acompañará a la casa que te he asignado. Instálate, descansa, y ven esta noche al palacio a cenar con nosotros―me dijo Cleopatra despidiéndome con una sonrisa.

Los soldados, la mitad de ellos marchando delante de mí y los otros atrás, me condujeron al barrio griego, (Alejandría está dividida en tres barrios, el griego, el judío y el egipcio), a una bella casa situada en medio de grandes jardines. En la puerta de entrada me esperaban las sirvientas y los esclavos. Me recibieron con reverencias y me llevaron a mis aposentos. Allí reposé durante toda la tarde. Llegada la noche fui al palacio.

Los guardas en la entrada habían recibido órdenes de recibirme. Me condujeron a una habitación donde doncellas me desnudaron y frotaron mi cuerpo con aceite. Luego, me vistieron con una lujosa túnica, y una de ellas me llevó al comedor del palacio. Era una habitación de enormes dimensiones, iluminada por grandes candelabros. Las paredes estaban pintadas con frescos de paisajes del río Nilo. En uno de los lados de la habitación una banda de músicos tocaba el arpa, la lira, el címbalo, la flauta y el pandero.

Era difícil moverse en el apretujamiento de hombres elegantes y bellas mujeres, entre los cuales circulaban sirvientes llevando bandejas cargadas de comida y jarras de vino. En el centro de la habitación estaba una escultura de bronce: un asno cargando dos canastas, una contenía aceitunas verdes, y la otra aceitunas negras.

En los costados de la habitación habían colocado divanes donde los comensales comían reclinados. Sobre las mesas había jarras de leche, cántaros de vino, y platos de carne de puerco desmenuzado, frito en aceite de olivo con olorosas mezclas de hierbas, pimienta y nueces. Otros platos contenían salsas de vinagre, miel, pimienta, hierbas y especies. Predominaba el punzante olor del garum, un plato considerado como delicadeza en Egipto. Consiste de una salsa de sabor fuerte, hecha con desperdicio de pescado dejado en remojo en agua salada durante varias semanas.

Cleopatra estaba reclinada en uno de los divanes y, a su lado, estaba sentado un hombre que la acariciaba mientras bebía un vaso de mulsum, una embriagante mezcla de vino hervido y miel. ¡Era Marco Antonio, el más famoso general de Roma!

Cleopatra me vio y le susurró algo en el oído a Marco Antonio. El general alzó sus ojos y me contempló con curiosidad.

―Bienvenido Nicolás. Quiero presentarte a Marco Antonio, mi esposo y padre de tus pupilos―me dijo Cleopatra.

― ¡Así que tú eres Nicolás de Damasco! Eres más joven de lo que yo imaginaba, pero espero que justifiques tu fama y que mis hijos se beneficien de tus enseñanzas―exclamó Marco Antonio.

―Haré todo lo que pueda para satisfacer a Su Majestad y a Su Excelencia―les contesté.

―De eso estoy segura―dijo Cleopatra―pero ahora quiero que disfrutes de esta velada. Escucha la música, prueba estos deliciosos bocados y conversa con mis invitados. Tus pupilos te esperarán mañana al medio día en el palacio.

―Con su permiso, Su Majestad―. Les hice una reverencia y fui en busca de un diván desocupado.

Encontré un diván vacío cerca de la pareja real, me recosté en él, y me dediqué a saborear los platos que me traían los sirvientes, y a escuchar las melodías que tocaban los músicos. Pero al mismo tiempo no podía quitar mis ojos de la reina egipcia y de su esposo, el general romano.

Marco Antonio era un hombre fornido, de cabello castaño enrulado, cortado a la usanza romana, con guapas facciones masculinas que explicaban su gran éxito con las mujeres. Tendría, cuando lo vi esa noche, cerca de cincuenta años de edad. Se había casado cinco veces. Había contraído matrimonio con Cleopatra sin tomarse la molestia de divorciarse de su cuarta esposa, Octavia, violando así la ley romana que prohíbe la bigamia.

Yo había escuchado tanto acerca de Marco Antonio que me parecía conocerlo personalmente, pero era muy distinto verlo frente a mí. Sabía que había sido amigo íntimo de Julio Cesar y que ahora, después de derrotar a los conspiradores que habían matado a Cesar, compartía el gobierno de los dominios romanos con Octavio, el hijo adoptivo del asesinado dictador. Verlo en Egipto, tan lejos del Senado, centro del poder en Roma, me hizo pensar que, si algún día habría una pugna entre los dos líderes, el hecho de que Octavio estaba en Roma le daría una ventaja decisiva sobre Marco Antonio.

La cena, según me lo explicó uno de los comensales, era para celebrar la exitosa campaña militar de Marco Antonio que había culminado con la conquista del reino de Armenia. En una o dos semanas se llevaría a cabo, en la principal avenida de Alejandría, el tradicional triunfo, procesión con la cual los romanos festejan las victorias de sus generales.

Confieso que esa noche consumí más vino que comida. Era ya la madrugada cuando salí del palacio y regresé a mi casa. En el camino tropecé con un muchacho y conversé con él. Accedió, a cambio de unas cuantas monedas, a acompañarme a mi casa y compartir por unas horas mi lecho y mi soledad.

________________________________

Acerca del libro En la Corte del Rey Herodes

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

 

Novela histórica matizada de aventuras, humor y suspenso cuya trama tiene lugar en la época de Cleopatra, del Rey Herodes y del Emperador Augusto. Relata la extraordinaria vida y aventuras de Nicolás de Damasco, filósofo, historiador, político, diplomático, amigo y confidente de los tres hombres más importantes de su época, el General Marco Antonio, el Rey Herodes y el Emperador Augusto.

Comentarios de lectores:

v     En la Corte del Rey Herodes  es una de las más interesantes y entretenidas novelas que he leído en los últimos años. Me cautivó desde su primera frase, "Ayer falleció el emperador Augusto, y hoy circulan en Roma rumores de que murió envenado por su esposa Livia", hasta su último párrafo, "Mis únicos acompañantes son mis recuerdos de los tres grandes hombres que tuve el privilegio de conocer, y mi orgullo es haber recibido de ellos el mayor honor que me pudieron otorgar, llamarme amigo".

v     La novela "En la Corte del Rey Herodes" pertenece al género de ficción histórica, en el cual la acción toma lugar en el pasado y contiene eventos y personalidades históricas. El período cubierto por la novela, (mediados del siglo 1 AEC al año 14 EC), es el de la transformación de Roma de república a imperio. El libro pertenece a la tradición del libro clásico de Robert Graves "Yo Claudio", y de la novela epistolar "Augusto" de John Williams, que ganó el Premio Nacional de Literatura de los Estados Unidos en el año 1973. Lo que diferencia a esta novela de los otros dos libros, y lo hace fascinante, es que su personaje se mueve tanto en las más altas esferas de la sociedad como en las más bajas, en los palacios y en los burdeles, en los templos y en los baños públicos, dando una amplia visión de lo que era la vida en Alejandría, Jerusalén y Roma en la época de Augusto.

v     Nicolás, filósofo, historiador, diplomático y político, fue tutor de los hijos de Cleopatra y Marco Antonio, amigo y consejero del rey Herodes, y biógrafo del emperador Augusto. Aunque su biografía ocupa una sola columna en la Enciclopedia Británica, David Mandel usa esa escueta información para lograr, con la agilidad de su imaginación y la claridad y amenidad de su estilo, una novela apasionante que deleitará e ilustrará a sus lectores. El relato de las intrigas, violencias y luchas por el poder que caracterizaron a esa época está matizado de humor e ironía.

v     La trama de la novela transcurre entre Alejandría, Roma y Jerusalén, a principios de la era cristiana, donde personajes como Cleopatra, Marco Antonio, Herodes y Octavio Augusto, comparten con el personaje principal los acontecimientos más destacables de sus importantes vidas. Narrada de manera fluida, es uno de esos libros cuya lectura es un deleite.

v     David Mandel lleva al lector a identificarse con su personaje y sus tiempos como si fueran los propios. Uno termina casi "entendiendo" la locura de Herodes y la conveniencia de deshacerse de cualquier personaje que "incomode". Es una novela muy bien escrita, excelentemente documentada y que bien vale la pena leer, tanto como entretenimiento como por ser una excelente  lección de historia.

v     Cuando estudiábamos historia antigua en la escuela secundaria, aprendimos sobre Grecia, Roma, Egipto, Macedonia, etc., y veíamos a cada uno de esos imperios como una entidad separada. Entonces, probablemente debido al sistema educativo de entonces, que nos enseñaba a recordar mucho y pensar menos, no tuvimos una visión global de la dinámica de las relaciones entre estos pueblos. En este libro, Mandel hace eso exactamente, utilizando una vista personal del protagonista (una figura histórica muy poco conocida), en forma real y casi familiar. De repente uno se da cuenta de que entonces los hijos de la gente pudiente se iban a estudiar de un país a otro igual que hoy, y de que Cleopatra, Antonio, Nicolás y otros fueron no figuras históricas, sino simplemente personas, que como hoy vivían con su mezcla de problemas personales, nacionales, locales, mezclado con sus emociones, temores, aspiraciones y decepciones. Un libro de lectura fácil y simple, sin fraseología rebuscada. Me gustó y se lo he recomendado a otros.

v     En la Corte del Rey Herodes recrea una época sobre la que personalmente, tenía muy poca información. Muy recomendable, no solo por lo ameno que es leerlo sino para enterarnos de hechos históricos en un período muy importante.

VERSIÓN DIGITAL EN ESPAÑOL (para Kindle, Ipad, Iphone, Samsung, computadora) se puede conseguir de Amazon.com, en la sección Kindle. Su precio es $4.90

Haga click en: https://www.amazon.com/s/ref=nb_sb_noss_2?url=search-alias%3Daps&field-keywords=corte+del+rey+herodes

VERSIÓN DIGITAL EN INGLÉS In King Herod's Court (para Kindle, Ipad, Iphone, Samsung, computadora) se puede conseguir de Amazon.com, en la sección Kindle. Su precio es $4.90

Haga click en: https://www.amazon.com/s/ref=nb_sb_noss?url=search-alias%3Daps&field-keywords=IN+kING+HEROD%27S+COURT

VERSIÓN IMPRESA (ESPECIFICAR SI LA DESEA EN ESPAÑOL O EN INGLÉS:

Israel  =  29 shekels incluyendo el envío por correo certificado. Se puede comprar con tarjeta de crédito vía PayPal haciendo click en;

email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo." _cke_saved_href="http://www.mandeldavid.com/paypal.asp?tp=en_la_corte_del_rey_herodes_il&email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo." target="_blank">http://www.mandeldavid.com/paypal.asp?tp=en_la_corte_del_rey_herodes_il&email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

o cheque a nombre de David Mandel enviado a Gan Hashikmim 11, Ganei Yehuda mikud 5690500

Otros paises =   US $ 19.oo incluyendo el envío por correo aéreo certificado con tarjeta de crédito vía PayPal haciendo click en:

email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo." _cke_saved_href="http://www.mandeldavid.com/paypal.asp?tp=en_la_corte_del_rey_herodes&email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo." target="_blank">http://www.mandeldavid.com/paypal.asp?tp=en_la_corte_del_rey_herodes&email=Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

·        El último acto de Obama

·        En arca abierta hasta el rabino peca

·        ¿Desde cuando existe el pueblo palestino?

·        Los versos sionistas del Corán

·        Una montaña de basura está siendo transformada en el parque más grande de Israel

·        Un capítulo de mi libro En la Corte del Rey Herodes

·        Acerca del libro En la Corte del Rey Herodes

________________________________

El último acto de Obama

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

El viernes 20, un par de horas antes de terminar su presidencia, en un último acto de su presidencia, Obama aprobó una donación de 221 millones de dólares a la Autoridad Palestina. (Esto cerró el círculo ya que cuando Obama fue elegido por primera vez, el primer líder extranjero a quien telefoneó, pocas horas despues de su inauguracion, fue Mahmoud Abbas, el Presidente de la Autoridad Palestina).

La Autoridad Palestina destina alrededor de 300 millones de dolares para pagar salarios a los terroristas presos y a las familias de suicidas terroristas. Esos pagos están especificados en la Constitución Palestina (Ley Básica).

Por ejemplo, la esposa del terrorista palestino que atropelló y mató a 4 soldados en Jerusalén hace algunas semanas recibirá por el resto de su vida una pensión mensual de 2,800 shekels (US $730 dólares), aparte de un pago inicial de 6,000 shekels (US $ 1,380 dólares).

La Autoridad Palestina ha establecido una escala de pagos para terroristas presos dependiendo en el largo de su sentencia, lo cual, por supuesto, es consecuencia de la gravedad del crimen. En otras palabras, mientras mas grave sea el acto terrorista mas dinero pagará la Autoridad Palestina al preso. Los terroristas condenados a un máximo de tres años reciben 1,400 shekels al mes, mas un bono equivalente a US $1,500 al momento de terminar su condena. Los que cumplen condena de 15 a 20 años reciben 7,000 shekels mensuales. Y los que han sido condenados a 30 años o mas reciben 12,000 shekels, más un bono de US $25,000 cuando salen de prisión

Para decirlo claramente, gracias a Obama, los ciudadanos americanos financian y recompensan con el pago de sus impuestos los actos de terroristas palestinos.

________________________________

En arca abierta hasta el rabino peca

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Entre los presos que están cumpliendo, o han cumplido, penas de cárcel en Israel hay personas que han ocupado los más altos puestos, incluyendo un presidente (preso por violador), un primer ministro, ministros, parlamentarios y alcaldes (todos ellos presos por recibir sobornos). Ausentes en esta lista, hasta el momento, estaban los representantes del clero.

No me es grato decirlo pero esta semana se ha subsanado esa ausencia. El ex Gran Rabino de Israel, Yonah Metzger, recibirá tres años y medio de cárcel y una multa de 5 millones de shekels (US $1,300,000 dólares) por haber sido encontrado culpable de recibir sobornos, cometer fraude, robar, blanquear dinero, violar impuestos y abusar de su posición.

Entre los diversos casos está el de un hombre de negocios ruso que pagó $180,000 a Metzger para que convierta a sus hijos. De las donaciones que Metzger recibía destinadas para organizaciones de caridad, incluyendo una que proveía de comida a los pobres, el 40% quedaba en manos del rabino.

La policía fue a revisar su casa, abrió los libros de la biblioteca y encontró escondidos en ellos billetes de cientos de dólares. La explicación del rabino de que se trataba de un milagro no convenció a los escépticos policías.

Hay quienes dicen que el hecho de que un presidente, un primer ministro, ministros, alcaldes y ahora un rabino han sido juzgados y condenados por diversos delitos indica que hay demasiada corrupción en la política israelí. Yo difiero de ellos. No creo que en Israel los políticos son mas corruptos que en otros países. Como dice la frase popular, "En todas partes se cuecen habas". Lo que si creo es que, a diferencia de muchos países, en Israel no hay "vacas sagradas", nadie es inmune, la policía es incorrupta y los jueces son honestos.

________________________________

¿Desde cuando existe el pueblo palestino?

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

La respuesta depende de a quien se le pregunta.

Según los palestinos su nación existe desde hace 5,000 años. Los canaanitas, conquistados por Josué en el siglo 13 AEC, eran palestinos. Según el Corán,  (Ibrahim – Sura 3:67), Moisés (Musa – Sura 7:143) y los discípulos de Jesús (Sura 5:111) eran musulmanes. En la Conferencia de Madrid de 1991 la Sra. Hanán Ashrawi, legisladora cristiana palestina, declaró que Jesús era palestino, nacido en la ciudad palestina Belén, y que ella, palestina, es descendiente de los primeros cristianos, todos ellos palestinos.

Según los israelíes, los árabes que hoy viven en Israel y en la Cisjordania son, muchos de ellos, descendientes de inmigrantes de los países árabes vecinos que vinieron a Palestina en las primeras décadas del siglo 20 atraído por las fuentes de trabajo creadas por los inmigrantes judíos. Esto ha sido descrito y fundamentado por la historiadora Joan Peters en su libro Desde Tiempo Inmemorial.

El emperador romano Adriano, después de la fracasada rebelión de Bar Cojba (132-135), cambió el nombre de Judea a Palestina, y de Jerusalén a Aelia Capitolina, para disminuir el vinculo de los judíos con su patria ancestral. "Palestina" desde entonces es una denominación geográfica y no el nombre de una nación o un Estado.

Los árabes de la región no se auto identificaron como palestinos (en el Plan de Partición de noviembre 1947 de las Naciones Unidas y en la Resolución del Consejo de Seguridad # 242 de noviembre de 1967 no se menciona ni una sola vez la palabra "palestinos"). Recién en 1964, cuando la Liga Árabe creó la Organización de Liberación Palestina (PLO), la descripción de árabes como palestinos apareció por primera vez en el preámbulo de la constitución del PLO.

________________________________

Los versos sionistas del Corán

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Los musulmanes consideran que su libro sagrado, el Corán, es la palabra de Dios dictada a Mahoma por el ángel Gabriel, durante un periodo de 23 años que comenzó el 22 de diciembre del año 609 cuando Mahoma tenía 40 años y terminó cuando murió en el año 632.

El Corán menciona 43 veces a los Bani Israil (israelitas) generalmente en forma positiva, y once veces a los Yahud (judíos), generalmente en forma negativa. Hada, un verbo que significa "ser judío", aparece diez veces.

Los versos más antiguos expresan simpatía a los judíos. Mahoma los admiraba como monoteístas y estaba convencido de que se convertirían a la nueva fe. Originalmente, Mahoma dictaminó que los musulmanes debían rezar en dirección a Jerusalén, pero lo cambió a la Meca en el año 623 cuando los judíos rehusaron reconocer a Mahoma como profeta, y, desde ese momento, los versos que mencionan a los judíos se tornaron negativos.

Los musulmanes de hoy nunca lo mencionan pero el Corán incluye dos versos que declaran que la tierra de Israel pertenece al pueblo judío.

Moisés dijo a su pueblo: "¡Oh, mi pueblo, recuerden el favor de Allah cuando les envió profetas y los hizo a ustedes poseedores y les dio lo que nunca dio a otros en el mundo! (Sura 5:20).

¡Oh, mi pueblo, entren a la Tierra Santa que Allah ha asignado para ustedes! (Sura 5:21).

________________________________

Una montaña de basura está siendo transformada en el parque más grande de Israel

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

Los alquimistas de la Edad Media soñaban con convertir la basura en oro. Israel, gracias a los milagros de la moderna eco tecnología, está convirtiendo una montaña de basura en el parque más grande de Israel, 800 hectáreas, tres veces más grande que el famoso Central Park de Nueva York. Tendrá senderos para correr y para bicicletistas, áreas de picnic, lagunas, cafés, un centro de observación de pájaros (más de 200 especies) y un anfiteatro para conciertos y teatros con asientos para 50,000 personas.

La montaña de basura, llamada Hiria, estaba localizada cerca al Aeropuerto Internacional Ben Gurión, y su desagradable aspecto y peor olor eran la primera impresión que recibía un visitante. Durante años se acumularon allí 16 millones de metros cúbicos de basura que producían gases nauseabundos y atraían miles de gaviotas, con grave peligro para los aviones.

La eco tecnología aplicada ha conseguido que el gas metano, que solía explotar cuando el lugar todavía era receptáculo de basura, es llevado con tubos para ser usado en una fabrica situada en un pueblo vecino. Ochenta pozos de gas coleccionan el gas acumulado en el fondo de la basura y es utilizado para producir toda la electricidad que necesita el parque. El excedente se vende a la Compañía Israelí de Electricidad.

El agua de lluvia que antes bajaba de la montaña y contaminaba los arroyos cercanos hoy es coleccionada en depósitos subterráneos, y utilizada para regar el parque y para llenar las lagunas.

El desmonte y materiales de derrumbes que antes se tiraban en la montaña hoy son usados para construir terrazas y andenes donde se plantaran árboles y arbustos.

El parque llevará el nombre de Parque Ariel Sharon, en honor al Primer Ministro que aprobó el proyecto en el año 2005.

________________________________

Un capítulo de mi libro En la Corte del Rey Herodes

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

 

Ayer falleció el emperador Augusto, y hoy circulan en Roma rumores de que murió envenenado por su esposa Livia. Fue el último en irse de los tres grandes hombres de mi generación,  el general Marco Antonio, el rey Herodes y el emperador Augusto, que me honraron con el título de amigo.

Hoy, cuando pluma en mano doy comienzo a estas memorias, el recuerdo que más me enorgullece es haber sido consejero y confidente del rey Herodes.

Muchos me preguntan si es cierto que Herodes mató a su esposa favorita y a tres de sus hijos. ¡Por supuesto que es verdad! Pero, preguntémonos con sinceridad, ¿acaso todos somos perfectos? Los mató, pero tenía sus razones. Si uno está o no está de acuerdo, eso ya es otra cosa.

Lo que si es una burda mentira es el rumor de que Herodes mató a  los niños de Belén. ¡Totalmente falso! Herodes mató a unos cuantos hombres en Belén y también en otros pueblos―en ese sentido no discriminaba ni tenía víctimas favoritas― ¡pero nunca mató a niños en Belén! Esa es una calumnia, inventada por algún enemigo de Herodes, de los pocos que sobrevivieron al rey.

Me llamo Nicolás. Soy descendiente de griegos que se radicaron en Damasco después de la muerte de Alejandro Magno. Hace setenta y ocho años, un mes antes  de  mi  nacimiento,  Pompeyo  el Grande conquistó Siria, mi país natal, y la convirtió en provincia romana. Esto me confirió el mejor regalo que he recibido en toda mi vida: el título de ciudadano romano.

No tengo familia. Nunca me casé ni tuve hijos. Durante mi larga vida he sido historiador, filósofo, orador, dramaturgo, y diplomático. Hablo griego, latín, arameo, árabe, egipcio y hebreo. Soy autor de una historia universal que consta de ciento cuarenta y cuatro tomos. Mi biografía de Herodes complació tanto al emperador Augusto que me obsequió la casa donde hoy vivo, en el Barrio XIV de Roma, al otro lado del río Tiber.

Mi padre pertenecía a una de las más distinguidas y ricas familias de Damasco. Su ambición era que yo recibiese la mejor educación posible. Con ese objeto hizo traer de Atenas a Felipe el Macedonio, el principal filósofo y maestro de esa época. Yo demostré una asombrosa aptitud para el estudio. Cuando aún no había cumplido treinta años, mi fama como filósofo, historiador y escritor se había extendido por todo el mundo civilizado, desde Egipto hasta Roma. Varias de mis obras, especialmente mis "Comentarios sobre Aristóteles", son consideradas lecturas imprescindibles en las más prestigiosas academias del imperio.

¡Imagínense mi orgullo cuando recibí una invitación del General Marco Antonio para ir a Alejandría y ser el tutor de los hijos que había tenido con la reina egipcia Cleopatra! Acepté de inmediato.

Dos semanas después subí a una nave en Beirut y pocos días más tarde llegué a Alejandría.

Una escolta de soldados romanos me recibió en el puerto con trompetas y espadas descubiertas, y me llevó al palacio real, la residencia de Marco Antonio y Cleopatra.

Cleopatra me recibió en el Salón del Trono y me dio la bienvenida saludándome en griego. Esto no me causó sorpresa ya que yo estaba enterado de que la familia real de Egipto descendía de Ptolomeo, uno de los generales griegos de Alejandro Magno, quienes, después de la muerte del conquistador, dividieron el imperio entre ellos. Lo que si me llamó la atención fue escuchar a Cleopatra dar órdenes a su doncella en el idioma egipcio, una lengua que sus antecesores siempre habían rehusado hablar, por sentirse superiores a los habitantes nativos.

La doncella hizo una reverencia, salió de la habitación y regresó con mis flamantes pupilos, Cesarión, el mayor, hijo de Julio Cesar, y los tres niños, hijos de Marco Antonio: los mellizos Selene y Helios, y el niñito Filadelfo de dos años de edad.

―Niños, les presento a Nicolás de Damasco quien desde hoy será vuestro tutor. Quiero que lo traten con todo el respeto que se merece. Salúdenlo y regresen a sus habitaciones―les dijo Cleopatra, hablándoles en griego.

Los niños me hicieron una reverencia, besaron a su madre, y salieron del salón acompañados por la doncella.

Yo había aprovechado esos minutos para mirar a Cleopatra, y tratar de verificar si su fama de mujer cautivadora correspondía a la realidad. Era de estatura mediana, cabello negro, cara ovalada y ojos azules. Su voz era dulce y musical. Calculé que tendría unos treinta y cinco años. Muchos la consideraban hermosa, pero mi primera impresión fue que su nariz era prominente y sus pechos demasiado amplios. Naturalmente, todo esto es cuestión de gusto personal. El hecho es que tanto Julio Cesar como Marco Antonio, ambos con merecida reputación de mujeriegos, quedaron prendados de Cleopatra, más por su carácter e inteligencia que por su belleza física. Con el correr del tiempo llegué a sentir gran admiración hacia ella por su brillante intelecto, su erudición, y su talento administrativo y político que le permitió prolongar la independencia de Egipto por unos años más.

Durante las siguientes semanas me enteré de que Cleopatra había sido proclamada reina al cumplir los diecisiete años de edad, y se había casado, cuando aún era adolescente, con su hermano Ptolomeo, de acuerdo a la antigua tradición de su país. El matrimonio duró hasta que Cleopatra derrocó a su hermano y ordenó que lo maten. Luego, tuvo amores con Julio Cesar, cuyo resultado fue un hijo al que llamó Cesarión. Después de la muerte de Cesar, asesinado en Roma, Cleopatra se enamoró de Marco Antonio, el gran amor de su vida.

―Nicolás, la escolta de los soldados te acompañará a la casa que te he asignado. Instálate, descansa, y ven esta noche al palacio a cenar con nosotros―me dijo Cleopatra despidiéndome con una sonrisa.

Los soldados, la mitad de ellos marchando delante de mí y los otros atrás, me condujeron al barrio griego, (Alejandría está dividida en tres barrios, el griego, el judío y el egipcio), a una bella casa situada en medio de grandes jardines. En la puerta de entrada me esperaban las sirvientas y los esclavos. Me recibieron con reverencias y me llevaron a mis aposentos. Allí reposé durante toda la tarde. Llegada la noche fui al palacio.

Los guardas en la entrada habían recibido órdenes de recibirme. Me condujeron a una habitación donde doncellas me desnudaron y frotaron mi cuerpo con aceite. Luego, me vistieron con una lujosa túnica, y una de ellas me llevó al comedor del palacio. Era una habitación de enormes dimensiones, iluminada por grandes candelabros. Las paredes estaban pintadas con frescos de paisajes del río Nilo. En uno de los lados de la habitación una banda de músicos tocaba el arpa, la lira, el címbalo, la flauta y el pandero.

Era difícil moverse en el apretujamiento de hombres elegantes y bellas mujeres, entre los cuales circulaban sirvientes llevando bandejas cargadas de comida y jarras de vino. En el centro de la habitación estaba una escultura de bronce: un asno cargando dos canastas, una contenía aceitunas verdes, y la otra aceitunas negras.

En los costados de la habitación habían colocado divanes donde los comensales comían reclinados. Sobre las mesas había jarras de leche, cántaros de vino, y platos de carne de puerco desmenuzado, frito en aceite de olivo con olorosas mezclas de hierbas, pimienta y nueces. Otros platos contenían salsas de vinagre, miel, pimienta, hierbas y especies. Predominaba el punzante olor del garum, un plato considerado como delicadeza en Egipto. Consiste de una salsa de sabor fuerte, hecha con desperdicio de pescado dejado en remojo en agua salada durante varias semanas.

Cleopatra estaba reclinada en uno de los divanes y, a su lado, estaba sentado un hombre que la acariciaba mientras bebía un vaso de mulsum, una embriagante mezcla de vino hervido y miel. ¡Era Marco Antonio, el más famoso general de Roma!

Cleopatra me vio y le susurró algo en el oído a Marco Antonio. El general alzó sus ojos y me contempló con curiosidad.

―Bienvenido Nicolás. Quiero presentarte a Marco Antonio, mi esposo y padre de tus pupilos―me dijo Cleopatra.

― ¡Así que tú eres Nicolás de Damasco! Eres más joven de lo que yo imaginaba, pero espero que justifiques tu fama y que mis hijos se beneficien de tus enseñanzas―exclamó Marco Antonio.

―Haré todo lo que pueda para satisfacer a Su Majestad y a Su Excelencia―les contesté.

―De eso estoy segura―dijo Cleopatra―pero ahora quiero que disfrutes de esta velada. Escucha la música, prueba estos deliciosos bocados y conversa con mis invitados. Tus pupilos te esperarán mañana al medio día en el palacio.

―Con su permiso, Su Majestad―. Les hice una reverencia y fui en busca de un diván desocupado.

Encontré un diván vacío cerca de la pareja real, me recosté en él, y me dediqué a saborear los platos que me traían los sirvientes, y a escuchar las melodías que tocaban los músicos. Pero al mismo tiempo no podía quitar mis ojos de la reina egipcia y de su esposo, el general romano.

Marco Antonio era un hombre fornido, de cabello castaño enrulado, cortado a la usanza romana, con guapas facciones masculinas que explicaban su gran éxito con las mujeres. Tendría, cuando lo vi esa noche, cerca de cincuenta años de edad. Se había casado cinco veces. Había contraído matrimonio con Cleopatra sin tomarse la molestia de divorciarse de su cuarta esposa, Octavia, violando así la ley romana que prohíbe la bigamia.

Yo había escuchado tanto acerca de Marco Antonio que me parecía conocerlo personalmente, pero era muy distinto verlo frente a mí. Sabía que había sido amigo íntimo de Julio Cesar y que ahora, después de derrotar a los conspiradores que habían matado a Cesar, compartía el gobierno de los dominios romanos con Octavio, el hijo adoptivo del asesinado dictador. Verlo en Egipto, tan lejos del Senado, centro del poder en Roma, me hizo pensar que, si algún día habría una pugna entre los dos líderes, el hecho de que Octavio estaba en Roma le daría una ventaja decisiva sobre Marco Antonio.

La cena, según me lo explicó uno de los comensales, era para celebrar la exitosa campaña militar de Marco Antonio que había culminado con la conquista del reino de Armenia. En una o dos semanas se llevaría a cabo, en la principal avenida de Alejandría, el tradicional triunfo, procesión con la cual los romanos festejan las victorias de sus generales.

Confieso que esa noche consumí más vino que comida. Era ya la madrugada cuando salí del palacio y regresé a mi casa. En el camino tropecé con un muchacho y conversé con él. Accedió, a cambio de unas cuantas monedas, a acompañarme a mi casa y compartir por unas horas mi lecho y mi soledad.

________________________________

Acerca del libro En la Corte del Rey Herodes

Mi Enfoque #624, Enero 27, 2017 por David Mandel

 

Novela histórica matizada de aventuras, humor y suspenso cuya trama tiene lugar en la época de Cleopatra, del Rey Herodes y del Emperador Augusto. Relata la extraordinaria vida y aventuras de Nicolás de Damasco, filósofo, historiador, político, diplomático, amigo y confidente de los tres hombres más importantes de su época, el General Marco Antonio, el Rey Herodes y el Emperador Augusto.

Comentarios de lectores:

v     En la Corte del Rey Herodes  es una de las más interesantes y entretenidas novelas que he leído en los últimos años. Me cautivó desde su primera frase, "Ayer falleció el emperador Augusto, y hoy circulan en Roma rumores de que murió envenado por su esposa Livia", hasta su último párrafo, "Mis únicos acompañantes son mis recuerdos de los tres grandes hombres que tuve el privilegio de conocer, y mi orgullo es haber recibido de ellos el mayor honor que me pudieron otorgar, llamarme amigo".

v     La novela "En la Corte del Rey Herodes" pertenece al género de ficción histórica, en el cual la acción toma lugar en el pasado y contiene eventos y personalidades históricas. El período cubierto por la novela, (mediados del siglo 1 AEC al año 14 EC), es el de la transformación de Roma de república a imperio. El libro pertenece a la tradición del libro clásico de Robert Graves "Yo Claudio", y de la novela epistolar "Augusto" de John Williams, que ganó el Premio Nacional de Literatura de los Estados Unidos en el año 1973. Lo que diferencia a esta novela de los otros dos libros, y lo hace fascinante, es que su personaje se mueve tanto en las más altas esferas de la sociedad como en las más bajas, en los palacios y en los burdeles, en los templos y en los baños públicos, dando una amplia visión de lo que era la vida en Alejandría, Jerusalén y Roma en la época de Augusto.

v     Nicolás, filósofo, historiador, diplomático y político, fue tutor de los hijos de Cleopatra y Marco Antonio, amigo y consejero del rey Herodes, y biógrafo del emperador Augusto. Aunque su biografía ocupa una sola columna en la Enciclopedia Británica, David Mandel usa esa escueta información para lograr, con la agilidad de su imaginación y la claridad y amenidad de su estilo, una novela apasionante que deleitará e ilustrará a sus lectores. El relato de las intrigas, violencias y luchas por el poder que caracterizaron a esa época está matizado de humor e ironía.

v     La trama de la novela transcurre entre Alejandría, Roma y Jerusalén, a principios de la era cristiana, donde personajes como Cleopatra, Marco Antonio, Herodes y Octavio Augusto, comparten con el personaje principal los acontecimientos más destacables de sus importantes vidas. Narrada de manera fluida, es uno de esos libros cuya lectura es un deleite.

v     David Mandel lleva al lector a identificarse con su personaje y sus tiempos como si fueran los propios. Uno termina casi "entendiendo" la locura de Herodes y la conveniencia de deshacerse de cualquier personaje que "incomode". Es una novela muy bien escrita, excelentemente documentada y que bien vale la pena leer, tanto como entretenimiento como por ser una excelente  lección de historia.

v     Cuando estudiábamos historia antigua en la escuela secundaria, aprendimos sobre Grecia, Roma, Egipto, Macedonia, etc., y veíamos a cada uno de esos imperios como una entidad separada. Entonces, probablemente debido al sistema educativo de entonces, que nos enseñaba a recordar mucho y pensar menos, no tuvimos una visión global de la dinámica de las relaciones entre estos pueblos. En este libro, Mandel hace eso exactamente, utilizando una vista personal del protagonista (una figura histórica muy poco conocida), en forma real y casi familiar. De repente uno se da cuenta de que entonces los hijos de la gente pudiente se iban a estudiar de un país a otro igual que hoy, y de que Cleopatra, Antonio, Nicolás y otros fueron no figuras históricas, sino simplemente personas, que como hoy vivían con su mezcla de problemas personales, nacionales, locales, mezclado con sus emociones, temores, aspiraciones y decepciones. Un libro de lectura fácil y simple, sin fraseología rebuscada. Me gustó y se lo he recomendado a otros.

v     En la Corte del Rey Herodes recrea una época sobre la que personalmente, tenía muy poca información. Muy recomendable, no solo por lo ameno que es leerlo sino para enterarnos de hechos históricos en un período muy importante.

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Panes calientes

Campamento

Informativo

Guia Dominical

Traductor

esenfrdeitptru

Sigamos al Mesías..!

Ciencia y Tecnologia

Nuestros Niños

Los ojos del alma

Colaboradores

Radio Luz 102,1 FM