Una fiesta alegre donde celebramos la salvación de los Judios del malvado Hamán.

Dos generaciones atrás, una nación intentó eliminar a los judíos de la faz de la tierra. Purim es la festividad que nos remite a la primera vez en la historia en que se intentó llevar a cabo un genocidio como éste en contra de los judíos - hace 2.300 años atrás.

La festividad de Purim marca la salvación judía del complot de Hamán, un alto oficial del imperio Persa, consejero del rey Ajashverosh. La ira de Hamán en contra de los judíos fue incitada por el comportamiento de un solo judío, Mordejai, quien no se inclinaba ante él cuando pasaba. En vez de vérselas sólo con Mordejai por su desliz, Hamán tomo venganza en contra de todo el pueblo de Mordejai. Hamán buscó y obtuvo el permiso del rey Ajashverosh para hacer lo que quisiera en contra de los judíos, y Hamán tomó esta licencia y corrió con ella. Él legisló un pogromo que eliminaría a cualquier judío vivo en el imperio, en un solo día empapado de sangre.

El mensaje de Hamán fue inequívoco: Un azaroso lanzamiento de dados sellaría el final de los judíos, mientras Dios se quedaría de pie a un lado sin poder hacer nada por ellos.

En un acto cargado de simbolismo, Hamán hecho a la suerte el día en el cual él y sus subordinados destruirían a los judíos. Al dejar la muerte de los judíos enteramente al azar, el mensaje de Hamán fue inequívoco: los judíos, que creían en la providencia de un Dios bondadoso, un Ser que ellos proclamaban como Rey del Universo - estos judíos estarían sujetos a los caprichos ciegos del destino. Un azaroso lanzamiento de dados sería el instrumento que sellaría el final de los judíos, mientras Dios se quedaría de pie a un lado sin poder hacer nada por ellos.

El desafío de Hamán ocurrió en un momento crucial de la historia. Visto en su sentido amplio, las provocaciones de Hamán fueron una prueba, por así decir, de si la influencia Divina todavía se sentía en el cierre de una gran era de la historia bíblica. Fue una prueba de si Dios era todavía relevante en una nueva y vastamente diferente era – una era en la que los milagros no prevalecían, una era que podríamos llamar “normal”.

Los eventos de Purim ocurrieron en el crepúsculo de la historia bíblica. El último de los profetas bíblicos ya había hablado, y con ello, una era en la cual los milagros abiertos cambiaron dramáticamente el curso de la historia, llegaba a un final abrupto. Antes en la historia, cuando los judíos dejaron Egipto, cayeron plagas del cielo sobre los egipcios y el Mar se dividió para que los judíos pudieran pasar. El Maná los sustentaba en el desierto. Pilares de fuego los protegían de las bestias. Pero ahora, esta era llegaba a su fin. No habría más profetas. No habría más milagros. En esta nueva era, la humanidad se enfrentaría a una dura pregunta. ¿En un mundo donde la intervención Divina y la comunicación profética no es aparente, Dios sigue siendo relevante?

Fue en este contexto que el lanzamiento de dados de Hamán era particularmente aterrador. Con Dios en el patio trasero y los milagros dejados a un lado, ¿existía acaso una manera significativa en que la voluntad Divina seguía operando en el mundo?

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¿Coincidencia?

Al final los judíos fueron salvados del complot de Hamán – pero fueron salvados de manera no milagrosa. En los eventos de Purim, acontecimientos fortuitos conspiraron para traer resultados inesperados. De manera aislada, estos eventos puede ser vistos como coincidencias fortuitas. Pero si los analizamos en conjunto, ¿todavía son meras coincidencias?

El rey Ajashverosh fortuitamente expulsa a su primera reina y fortuitamente decide remplazarla con Ester, una chica que resulta ser judía. Mordejai, el pariente de Ester, fortuitamente oye y frustra el complot de asesinato en contra del rey, y también, fortuitamente, no es recompensado por ello inmediatamente. Una noche, Hamán decide ir donde el rey a pedir permiso para colgar a Mordejai, pero esa misma noche, el rey tiene insomnio y no se queda dormido. Él pide el libro de los registros para leer, y el libro fortuitamente se abre en la página que registraba el olvidado acto de lealtad de Mordejai para con el rey.

Todas estas aparentes coincidencias conspiran para salvar a Mordejai – y en última instancia al resto de los judíos también – de la muerte inminente.

Cuando Dios está escondido

El rollo de Ester – el libro que relata el milagro de Purim – tiene la distinción de ser el único libro de la Biblia que no menciona el nombre de Dios. Parece extraño que un libro completo del canon Bíblico evite mencionar el nombre de Dios; después de todo, si la Biblia no habla de Dios, ¿de qué habla? Pero ese es todo el punto. El mensaje del libro de Ester es que Dios esta ahí incluso cuando no parece estar ahí. La presencia de Dios en la historia no solo se siente cuando el mar se parte o cuando el fuego desciende sobre la montaña ante los ojos de toda la nación. Estos fuegos artificiales son agradables, pero ellos no son la totalidad o el fin de la influencia Divina en el mundo. Dios está presente en las minuciosidades de la vida cotidiana y de la historia también.

El mensaje del libro de Ester es que Dios esta ahí incluso cuando Él no parece estar ahí.

La voluntad Divina está presente no sólo cuando las leyes de la naturaleza son suspendidas. Por el contrario, el funcionamiento de estas leyes es una manifestación de lo Divino. Cada vez que un cuerpo cayendo se adhiere a la ley de la inversa del cuadrado de la atracción gravitacional; cada vez que las moléculas se disipan en el espacio en consonancia con la segunda ley de la termodinámica; cada vez que un río fluye hacia el mar - cada vez que estas cosas ocurren, la voluntad Divina se lleva a cabo en el mundo. Y así es con la historia. No es solamente cuando las plagas liberaron a los esclavos en Egipto que Dios intervino en la historia; la influencia de Dios es más sutil que eso. El puede estar presente, misteriosamente, en la más pequeña y menos entrometida de las maneras.

Chéjov dijo una vez que si un rifle está sobre el mantel en el acto I de una obra, es mejor que se utilice antes del acto III. La marca de un buen escritor de teatro es que ningún elemento de la trama es superfluo. Todo, eventualmente, es utilizado. Y lo mismo es verdad con el Gran Dramaturgo en el cielo. Todo lo que nosotros los humanos hacemos “se utiliza” en la obre que llamamos vida. Pero no necesariamente en la manera que imaginamos, o planeamos.

El rey le preguntó a Hamán como debía ser tratado el hombre al cual el rey quería honrar. Hamán, pensando que el rey lo quería honrar a él, le aconseja hacer una desfile real. ¿Es ese consejo utilizado? Por supuesto que sí. Pero es utilizado para honrar a Mordejai, no a Hamán. Hamán construye una horca para colgar a Mordejai. ¿es esa horca utilizada? Por supuesto que sí. Pero no en la forma que Hamán pensaba. El mismo es colgado en esa horca.

Todos tenemos que hacer elecciones. El hacer esas elecciones nos corresponde a nosotros los seres humanos; esa es la manera como nos jugamos la vida. Pero lo que pasa después de que tiramos los dados – eso ya no está en nuestras manos. Uno de los mensajes de Purim es que Dios esta muy cerca, incluso cuando permanece detrás de la cortina. Sin la fanfarrea de los milagros, en el espacio entre la elección humana y el resultado último, el Maestro del Universo todavía tiene lo que decir.

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Eilat, sobre la costa del Mar Rojo, es un ejemplo de una moderna ciudad en desarrollo y de un centro turístico en crecimiento. Situada en la curva nórdica del golfo de Eilat (o Akaba), en la zona de conjunción entre Israel y Jordania, es la vía de acceso a India, Africa y el lejano Oriente. Sensual ciudad de sol, arena y mar, Eilat contiene en sí, el encanto de las aguas del golfo y sus exóticos peces, el misterio del del desierto circundante y los cambiantes colores de las montañas del Sinai.
El nombre Eilat deriva del vocablo hebreo "ail", especie de cabra que solía pastar en la zona en los tiempos de Abraham. La Biblia menciona que los Hijos de Israel pasaron "por el camino del Aravá desde Eilat..." y "acamparon en etzion Gaver" (Deut., 2:8,9 y Num.).

Luego de haber derrotado a los Edomitas, habitantes del lugar, el Rey David probablemente estableció aquí su línea de defensa sur, pero el auténtico desarrollo de la zona quedó en manos de su hijo Salomón, quien construyó aquí su armada y envió sus barcos a través del puerto de Etzion Gaver, a importar especias y oro de la legendaria tierra de Ofir (Reyes I, 9:26).

Por el mismo lugar ingresó la ilustre visitante de Salomón, la Reina de Saba, cuya meta era llegar a Jerusalem y comprobar la sabiduría del rey. El rey Uzia reconstruye la ciudad (Cron. II, 26:2), mas durante el reinado de Ajaz, cae en poder de Rezin, rey de Siria (Reyes, 16:6). Posteriormente fue dominada por una larga sucesión de gobernantes extranjeros y sumbre cambió muchas veces durante tal proceso.

Los Ptolemaicos, de Egipto, la conocieron como Berenice y los romanos la llamaron Aila. Con la caída del Imperio Romano, toda la zona fue absorbida dentro del Imperio Bizantino, que a su vez sucumbió al poder de los árabes en el siglo VII, que con una interrupción de dos siglos, durante el reinado Cruzado (siglos XIIy XIII), dominaron toda el área hasta el ascenso de los Turcos, en cuya época se construye en la inmediaciones el vecino puerto de Akaba, declinando así la importancia de Eilat.

Fue solamente en el siglo XX que cuando Eilat comenzó a recuperar su importancia. Lo que fue hasta 1948 una pequeña estación de policía turca, llamada Um rashrash, se transformó en la mas austral ciudad israelí y puerto. Su población cuenta actualmente con más de 50.000 habitantes y entre las industrias en constante desarrollo de la zona cabe mencionar, canteras, minería, pesca, joyería, cinematografía y turismo.
Lo que hace de Eilat una ciudad tan especial, es su clima. Incluso en invierno la temperatura nunca baja de los 10 grados centígrados. Hay solamente unos seis u ocho días lluviosos en el año y casi permanente sol, en conjunto con una colorida historia y sus bellos escenarios, hacen de la moderna Eilat un verdadero paraíso para el turista.

Eilat para turistas

El clima seco y cálido de Eilat la convierte en centro de atracción, durante todos los meses del año. Las instalaciones hoteleras proveen una gran variedad de posibilidades de acomodación. Hay también pensiones con tarifas moderadas, albergues juveniles, casas de alojamiento, sitios para acampar y villas de veraneo.
Actividades posibles: natación, windsurf y buceo en el Golfo de Eilat, que es uno de los más espectaculares centros de buceo en el mundo entero, descanso al sol y paseos a pie o en automóvil, explorando los espectaculares alrededores de Eilat. Un abarcadero y una laguna se han construido sobre la costa norte de Eilat para aquellos interesados en ski acuático, navegación a vela y otros deportes marítimos. Desde aquí parten los yates a sus exploraciones al Mar Rojo.

Las noches pueden dedicarse a visitar la amplia gama de exóticos restaurantes, que ofrecen comida de Francia, Marruecos, China, América y por supuesto, la típica israelí. La noche puede puede continuar en una de las muchas discotecas o clubes nocturnos y servir de preludio para el día siguiente, pleno de sol y diversión.

Para aquellos que llegan en uno de los populares vuelos "charter" o viajan en automóvil a través de la Aravá o del Neguev, Eilat les ofrecerá interesantes y estimulantes ocupaciones.
En la primavera y el otoño, la zona se convierte en un paraíso para los "birdwatchers" amantes de la observación de aves, ya que Eilat se halla sobre la ruta migratoria de las aves que vuelan de Europa a Africa y viceversa.

La Playa de los Corales

La playa de los Corales, al sur de la ciudad, es una de las maravillas naturales que más asombran al turista, con su exótica Reserva Natural del Arrecife de Coral, cuyas formaciones son de edad milenaria.
El fabuloso espectáculo submarino del arrecife puede ser observado ya bien zarpando en uno de los barcos que poseen fondo de vidrio transparente, desde el abarcadero más cercano, o bien buceando con equipo profesional o simplemente con tubo de respiración. Hay un itinerario submarino marcado, con explicaciones sobre los fenómenos que suceden en el arrecife.
Esta playa es perfecta para los que están de vacaciones ya que provee todo tipo de actividades de recreación.

Se puede obtener instrucciones sobre buceo y concejos al respecto de los varios centros de buceo que hay en las inmediaciones, mientras que otro tipo de información se otorga en la oficina local de la Sociedad Protectora de la naturaleza, ubicada en la reserva.
Observatorio Marino - Mundo de los Corales, uno de los cuatro existentes en el mundo, deberá ser visita obligada para el turista. Un puente de 100 m de longitud, tendido sobre el mar, conecta la costa con el cuarto del observatorio. Este posee una cámara con grandes ventanas de vidrio blindado, a 4,5 m bajo el nivel de la superficie del mar.

Desde este ventajoso punto, un caleidoscópico espectáculo aparece antes los ojos maravillados del turista: peces de todos los colores del arco iris nadan libremente entre macizos de corales y exóticas plantas marinas y demás habitantes del mundo submarino.
El museo adyacente expones interesante especimenes de conchas, peces y otros representantes de la vida acuática local. Especial atracción producen los 23 acuarios, que, presentando cada uno de ellos una exposición móvil de extraordinarias y exóticas formas y fondos, deben ser vistos para poder creerlo. Los grandes habitantes del Mar Rojo están alojados en un gran acuario circular y en tres piletas al aire libre que se aconseja no dejar de visitar.

La Villa de Nelson, unos 10 km al sur de la ciudad, es un centro de de veraneo exclusivo, entre las palmeras del oasis de taba. Sus instalaciones ofrecen una inigualable experiencia, de esas que hay una sola ves en la vida. Deje su corbata en casa y en la Villa de Nelson podrá usted disfrutar de deportes acuáticos, música, servicios de bar y restaurante, con mariscos, carne y ensaladas frescas, todo ello en una atmósfera de relajación.

Eilat y El Negev

Eilat es la base ideal para el turista que se propone visitar las soledades del Neguev y explorar el desierto, con sus extraños fenómenos y los asentamientos de los pioneros. A la salida de Eilat, no muy lejos de la ruta que conduce al Valle de la Luna, se halla el espectacular manantial de Ein Netafim, cuyas aguas manan de la roca, a los pies de un risco vertical.

La misma ruta continua hasta los impresionantes farallones de roca arenosa del Cañón Rojo (acceso permitido a automóviles con tracción delantera).El valle de Timna, unos 30 km al norte de Eilat, es prácticamente un museo natural en sí ya que encierra en sus vastos y extraños paisajes remanentes de antiguas civilizaciones.
En las inmediaciones de las actuales minas de cobre, se hallan los restos de las antiguas minas timna, cuyo cobre ya fue explotado hace unos 6.000 años atrás por varios pueblos, entre ellos los egipcios.

Los Pilares de Salomón (Amudei Shlomo), otras formaciones rocosas excavadas por la erosión eólica y varios sitios de interés arqueológico, pueden ser visitados en el valle, como así también la exposición de los restos de las antiguas minas, que explican la historia de la extracción de cobre y de su procesado en la antigüedad.
Más al norte, el kibutz Iotvata, famoso por su producción de lácteos, en cuyos terrenos se alza el centro de visitantes, ofreciendo un programa audiovisual sobre la historia, arqueología y vida natural de toda la región. 

En las mediaciones, la reserva de Jai Bar, con sus 32.000 dunam dedicados a la preservación y multiplicación de especies animales mencionadas en la Biblia, es un paraíso para aquellos animales, que de no ser por la reserva, estarían ya extinguidos (la entrada solo en automóviles).

En el cercano kibutz Ketorá hay un club que ofrece paseos a caballo, con la rara oportunidad de explorar las interminables extensiones de la Aravá y a la vez, cabalgar en corceles árabes. También se puede observar de cerca el estilo de vida de un kibutz joven que hace florecer el desierto.

Pasando Ketura, el camino se bifurca, hacia el este, la carretera continúa hacia Sdom y el Mar Muerto, el punto más bajo de la tierra, con sus famosos baños termales , cruzando en el camino nuevos asentamientos en el desierto. Al oeste, la carretera conduce a Beer Sheva, la bíblica ciudad de Abraham y la moderna capital del Neguev. Sobre este camino se hallan algunos de los fenómenos mas visitados del neguev. A unos 50 km al norte de Eilat, la ruta cruza el Mahtesh Ramón, extensión con forma de cráter que es prácticamente un museo geológico al aire libre, con itinerarios marcados y sus respectivos carteles explicativos sobre cada fenómeno natural observado.

En Mitzpe Ramón, a la entrada, se levanta un moderno centro de visitantes con interesante información audiovisual y exposiciones historia, geografía y arqueología de la zona. Avdat, lo mismo que Mamshit y Shivta, es una de las ciudades Navateas ocupadas posteriormente por romanos y bizantinos.
Los restos de estas antiguas civilizaciones incluyen las ruinas de dos impresionantes iglesias bizantinas y los testimonios de la existencia de una agricultura sumamente desarrollada por los nabateos, cuya capacidad para cultivar en el desierto asombra a los investigadores de la universidad Hebrea que han reconstruido en el lugar una granja antigua.

Unos 5 km al norte, se halla uno de los sitios mas deleitables del Neguev, Ein Avdat, un manantial cuyas aguas se deslizan por las cascadas del Najal Zin y su fascinante cañón. Frente a él, el kibutz Sde Boker, otro ejemplo de la conquista del desierto, en cuyos terrenos se halla la tumba del ex primer ministro de Israel, David Ben Gurion, quien fue poblador del lugar, y la Escuela del Neguev, que lleva su nombre.
Sinai, por donde Moisés llevo a los Hijos de Israel para conducirlos a la Tierra Prometida, se extiende al oeste. Se pueden visitar, por tierra y aire, los distintos lugares asociados con el éxodo, sujeto a las regulaciones egipcias de frontera. Los puntos fronterizos cercanos a Eilat son Taba y Netafim.

Fuente: Jai Uruguay

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Jerusalem, la capital de Israel, se encuentra en el corazón del país, recostada entre los Montes de Judea. Las antiguas piedras de la ciudad, saturadas de milenios de historia y sus numerosos sitios históricos, santuarios y lugares de culto, están llenas de significado para judíos, cristianos y musulmanes. Su moderna arquitectura, amplios parques, paseos, zonas industriales y suburbios en expansión pregonan sus esperanzas para el futuro.

La brillante luminosidad de Jerusalem, dorada por los rayos del sol, y plateada a la luz de la luna, es de un impacto con el que sólo puede competir el caleidoscopio de su gente - algunos descendientes de varias generaciones de jerosolimitanos, otros provenientes de todos los confines del mundo. Mezclados con personas que visten todo el espectro de la últlma moda, encontramos judíos ultraortodoxos con sus trajes oscuros, mujeres árabes envueltas en túnicas de coloridos bordados y clérigos cristianos con sus sombrios hábitos.

Jerusalem, ensalzada por los profetas, alabada en la literatura y la liturgia y loada por los poetas, cercana y lejana, a lo largo de las generaciones.

La Capital de Israel

Los días que reinó David sobre Israel fueron cuarenta años;
siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalem.
(I Reyes 2:11)

Con el restablecimiento del Estado de Israel en 1948, Jerusalem pasó a ser una vez más la capital de un Estado Judío soberano. A lo largo de los milenios de su existencia, Jerusalem nunca ha sido capital de ninguna otra nación soberana.

Jerusalem se ha mantenido como el centro de la vida nacional y espiritual del pueblo judío desde que el rey David la convirtiera en capital de su reino en el año 1003 AEC. La ciudad siguió siendo capital de la dinastía de David durante 400 años, hasta que el reino fuera conquistado por los babilonios. Después del regreso del exilio de Babilonia en el año 538 AEC, Jerusalem volvió a ser la capital del pueblo judío en su tierra por los próximos cinco siglos y medio.

El lazo cristiano con Jerusalem es esencialmente religioso. Salvo durante el corto período del reino cruzado, no ha asumido connotaciones políticas o seculares. Durante los seis siglos de régimen romano y bizantino, fue Cesárea, y no Jerusalem, la capital.

Durante el dominio musulmán, Arabe o no, sobre la ciudad, Jerusalem nunca fue convertida en la capital política de una entidad musulmana, y ni siquiera fue una provincia dentro del imperio musulmán. Bajo el dominio musulmán árabe (638 - 1099) de los califas omeyas, abasidas y fatimitas, Jerusalem fue gobernada desde Damasco, Bagdad y El Cairo, respectivamente. En el siglo octavo, la ciudad de Ramle fue convertida en capital del distrito que abarcaba a Jerusalem.

Durante el periodo del régimen mameluco (1250 - 1516), el país fue gobernado desde Damasco; en la época otomana (1517 - 1917), desde Constantinopla.

Bajo el dominio británico (1922 - 1948), Jerusalem fue la sede del Alto Comisionado y de la mayoría de las oficinas administrativas del Mandato, así como de las instituciones centrales de la creciente comunidad judía.

Desde 1948 hasta 1967, Jerusalem fue una ciudad dividida, resultado de una guerra que le fue impuesta. Durante diecinueve años, muros de hormigón y alambradas de púas separaron una parte de la ciudad de la otra. Su parte oriental, incluyendo la Ciudad Vieja, fue anexada por Jordania y gobernada desde su capital, Ammán. El sector occidental de Jerusalem se convirtió en la capital de Israel.

Después de otra guerra, junio de 1967, Jerusalem fue reunificada. Las barreras que dividían la cludad fueron derribadas, los portones de la Ciudad Vieja fueron abiertos a gente de todas las religiones y el sector oriental fue reincorporado a la capital del país.

En junio de 1980 la Knéset aprobó la "Ley Básica - Jerusalem" (inglés), que restauró los derechos y obligaciones de Israel concernientes a la capital. La Ley determinó que los lugares santos de todas las religiones serían protegidos para evitar profanaciones, se garantizaría el libre acceso a ellos y el gobierno se ocuparía del desarrollo de la ciudad, así como de la prosperidad y el bienestar de sus habitantes.

A lo largo de los siglos

Si me olvidare de ti, oh Jerusalem,
Mi diestra sea olvidada.
Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si no ensalzare a Jerusalem
Como preferente asunto de mi alegría.
(Salmos 137:5-6)

El rey David convertió a Jerusalem en la capital de su reino, así como en el centro religioso del pueblo judío, en el año 1003 AEC. Unos 40 años más tarde, su hijo Salomón construyó el Templo (el centro nacional y religioso del pueblo de Israel) y transformó la cludad en la próspera capital de un imperio que se extendía desde el Eufrates hasta Egipto.

El rey babilonio Nabucodonosor conquistó Jerusalem en el año 586 AEC, destruyó el Templo, y exilió al pueblo. Cincuenta años más tarde, cuando Babilonia fue conquistada por los persas, el rey Ciro autorizó a los judíos el retorno a su patria y les otorgó autonomía. Ellos construyeron un Segundo Templo en el mismo lugar del Primero y reconstruyeron la ciudad y sus murallas.

Alejandro Magno conquistó Jerusalem en el año 332 AEC. Después de su muerte la ciudad fue gobernada por los ptolomeos de Egipto, y posteriormente por los seléucidas de Siria. La helenización de la ciudad alcanzó su climax bajo el régimen seléucida de Antíoco IV; la profanación del Templo y los intentos de suprimir la identidad religiosa judía provocaron una rebelión.

Dirigidos por Judas Macabeo, los judíos derrotaron a los seléucidas, reconsagraron el Templo (164 AEC) y restablecieron la independencia judía bajo la dinastía hasmonea, que duró más de cien años, hasta que Pompeyo impuso el dominio romano sobre Jerusalem. El rey Herodes el Idumeo, que fue impuesto por los romanos como soberano de Judea (37 - 4 AEC), estableció instituciones culturales en Jerusalem, construyó 16 magnificos edificlos públicos y reconstruyó el Templo otorgándole gran esplendor.

La rebelión judía contra Roma estalló en el año 66 EC, al transformarse el dominio romano, después de la muerte de Herodes, en sumamente opresivo. Por unos pocos años, Jerusalem estuvo libre de dominio extranjero, hasta que, en el año 70 EC, legiones romanas mandadas por Tito conquistaron la ciudad y destruyeron el Templo. La independencia judía fue brevemente reinstaurada durante la rebelión de Bar Cojba (132 - 135), pero nuevamente vencieron los romanos. Se prohibió a los judíos la entrada a la ciudad, que fue redenominada Aelia Capitolina, y reconstruida de acuerdo a los patrones de una ciudad romana.

Durante el próximo siglo y medio, Jerusalem fue una pequeña ciudad provincial. Esto cambió radicalmente cuando el emperador bizantino Constantino transformó a Jerusalem en un centro cristiano. La Iglesia del Santo Sepulcro (335) fue la primera de una serie de grandiosas construcciones que se levantaron en la ciudad. Los ejércitos musulmanes invadieron el país en el año 634, y cuatro años más tarde el califa Omar conquistó Jerusalem. Sólo durante el reinado de Abd al-Malik, quien construyó el Domo de la Roca (691), Jerusalem pasó a ser, por un corto período, la sede de un califa. El dominio de más de un siglo de la dinastía Omeya de Damasco fue sucedido en el año 750 por los abdsidas de Bagdad y con ellos comenzó la declinación de Jerusalem.

Los cruzados conquistaron Jerusalem en el año 1099, masacraron a sus habitantes judíos y musulmanes y fijaron la ciudad como capital del Reino Cruzado. Bajo los cruzados se destruyeron sinagogas, se reconstruyeron antiguas iglesias y muchas mezquitas fueron convertidas en templos cristianos. El dominio cruzado sobre Jerusalem finalizó en 1187, al caer la ciudad en manos de Saladino el curdo. Los mamelucos, una aristocracia militar feudal de Egipto, dominaron Jerusalem desde 1250. Construyeron numerosos edificios, pero trataron a Jerusalem únicamente como un centro teológico musulmán, arruinando su economía por medio de pesados y negligentes impuestos.

Los turcos otomanos, cuyo dominio se prolongó por cuatro siglos, conquistaron Jerusalem en 1517. Suleimán el Magnífico reconstruyó las murallas de la ciudad (1537), construyó la Pileta del Sultán e instaló fuentes públicas de agua potable por toda la ciudad. Después de su muerte, las autoridades centrales en Constantinopla demostraron poco interés por Jerusalem. Durante los sigios XVII y XVIII, Jerusalem llegó a la más profunda de sus decadencias.

Jerusalem comenzó a florecer nuevamente en la segunda mitad del siglo XIX. El creciente número de judíos que retornaba a su tierra, la decadencia del poder otomano y el revitalizado interés europeo en la Tierra Santa llevaron a un renovado desarrollo de Jerusalem.

El ejército británico mandado por el general Allenby conquistó Jerusalem en 1917. Entre 1922 y 1948 Jerusalem fue la sede administrativa de las autoridades británicas en la Tierra de Israel (Palestina), que le fue confiada a Gran Bretaña por la Liga de las Naciones como consecuencia del desmantelamiento del imperio otomano después de la Primera Guerra Mundial. La ciudad se desarrolló rápidamente, creciendo hacia el oeste, en lo que pasó a ser conocido como "la Ciudad Nueva".

Después del término del Mandato Británico el 14 de mayo de 1948, y de acuerdo a la resolución de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947, Israel proclamó su independencia, con Jerusalem como su capital. Opuestos a su establecimiento, los paises árabes iniciaron un ataque total al nuevo estado, provocando así la Guerra de Independencia de 1948-49. Las líneas de armisticio, trazadas al término de la guerra, dividieron a Jerusalem en dos, ocupando Jordania la Ciudad Vieja y algunas áreas al norte y al sur, y manteniendo Israel los sectores Occidental y sur de la ciudad.

Jerusalem fue reunificada en junio de 1967, como resultado de una guerra en la que los jordanos intentaron apoderarse de la parte occidental de la ciudad. El barrio judío en la Ciudad Vieja, que fuera destruido bajo la dominación jordana, ha sido restaurado y ciudadanos israelíes pueden nuevamente visitar sus lugares santos, cosa que les fuera negada entre 1948 y 1967. 

La Ciudad Santa

Alegraos con Jerusalem, y gozaos con ella, todos los que la amáis: llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella: Porque así dice el Señor: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las gentes como un arroyo que sale de madre.
(Isaías 66:10-12)

Santificada por la religión y la tradición, por la historia y la teología, por sus lugares santos y templos, Jerusalem es una ciudad reverenciada por judíos, cristianos y musulmanes. Refleja el fervor y la piedad de las tres principales religiones monoteístas, cada una de las cuales está ligada a Jerusalem por la veneración y el amor.

El lazo judío con Jerusalem nunca ha sido roto. Durante tres milenios Jerusalem ha sido el centro de la fe judía, manteniendo su valor simbólico a través de las generaciones. Los judíos que fueron exiliados después de la conquista romana y dispersos por el mundo entero, nunca olvidaron a Jerusalem. Año tras año repitieron "el próximo año en Jerusalem". Jerusalem se convitió en el símbolo del anhelo de los judíos, en todo lugar, de volver a su tierra. Fue invocada por los profetas, evocada en las oraciones cotidianas y loada por los poetas hebreos en cada país.

El Monte Moriá, donde una vez estuvo el Templo; el Muro Occidental, único remanente del mismo, que ha sido el foco de las oraciones y los anhelos de los judíos durante diecinueve siglos; la Tumba de David en el Monte Sión; y el antiguo cementerio en el Monte de los Olivos, donde durante siglos han sido enterrados judíos, todos ellos están imborrablemente grabados en la conciencia judía.

Cientos de sinagogas identificadas con las diversas tendencias en el judaísmo, así como con agrupaciones étnicas y geográficas, desde Túnez a Afganistán y desde Varsovia a Nueva York, sirven a la población judía de Jerusalem.

Para los cristianos, Jerusalem es el lugar en el que Jesús vivió, predicó, murió y resucitó. Aunque la Iglesia ha enfatizado la Jerusalem celestial más que la terrenal, lugares mencionados en el Nuevo Testamento como los sitios de su ministerio y pasión han atraído peregrinos y fieles durante siglos. Entre esos sitios se cuentan la Iglesia del Santo Sepulcro, el Jardín de Getsemaní, el sitio de la Ultima Cena, y la Vía Dolorosa con las catorce estaciones de la Cruz.

Los derechos de las diversas Iglesias cristianas de custodiar los lugares santos cristianos en Jerusalem fueron definidos en el curso del siglo XIX, cuando Jerusalem formaba parte del imperio otomano.

Conocido como el "arreglo del status quo sobre los lugares santos cristianos en Jerusalem", estos derechos continuaron vigentes durante el período del Mandato Británico y se mantienen hasta el día de hoy.

La comunidad cristiana de Jerusalem comprende las sectas ortodoxa oriental, monofisita, católica romana, uniata y protestante. Fuera de la comunidad armenia, que en su mayoría son descendientes de los refugiados que Ilegaron de Turquía en la década de 1920, la gran mayoría de los cristianos de Jerusalem descienden de las antiguas comunidades cristianas del período bizantino.

De acuerdo al Islam, el profeta Mahoma fue transportado milagrosamente desde La Meca a Jerusalem y desde aquí ascendió al cielo. La Cúpula de la Roca y la mezquita de Al - Aqsa ("la remota"), ambas construídas en el siglo VII, hicieron definitiva la identificación de Jerusalem como "el Lugar Remoto" mencionado en el Corán, y es un lugar santo después de La Meca y Medina. La literatura de alabanza a las virtudes de Jerusalem - el Fadhail al-Kuds, floreció en el mundo musulmán.

El primer encuentro de Jerusalem con el Islam - en el siglo VII - fue también el primer encuentro con los árabes que eran apóstoles del Islam y que, bajo su bandera, conquistaron un vasto imperio. La mayoría de los musulmanes que viven hoy en Jerusalem son sunitas.

La libertad de culto y la protección de todos los lugares santos están asegurados en la Declaración de la Independencia de Israel. Los lugares santos son administrados por sus respectivas comunidades y el libre acceso a ellos está garantizado por ley.

Jerusalem, una ciudad con una contínua y registrada historia de más de treinta siglos y con significado histórico para tres de las más importantes religiones del mundo, ha demostrado ser irresistible para los arqueólogos.

Desde mediados del siglo XIX, se han llevado a cabo excavaciones arqueológicas dentro y alrededor de la Ciudad Vieja, que aumentan constantemente su alcance y mejoran sus métodos científicos. Capas sobre capas de eras pasadas han sido puestas al descubierto, confirmando los hechos históricos y revelando secretos antes desconocidos.

En los últimos años muchos sitios han sido restaurados y abiertos al público. Entre ellos:

El Jardín Arqueológico del Ofel, debajo de la esquina sureste del Monte del Templo, revela 2.500 años de historia de Jerusalem en 25 capas de ruinas de construcciones de los sucesivos gobernantes. La antigua escalinata y la Puerta de Julda, por donde entraban los fieles al interior del Segundo Templo, y restos de un complejo de palacios reales del período musulmán del siglo VII, son algunos de los hallazgos descubiertos.

El Parque Arqueológico de la Ciudad de David se extiende sobre una colina al sureste de la Ciudad Vieja. Con el Manantial del Guijón a sus pies, incluye restos de cludadelas canaaneas e israelitas, una estructura de 16 metros de altura del siglo X AEC, posiblemente construida por el rey David, y moradas judías de los siglos VIII y VII AEC.

La Ciudadela, también conocida como la Torre de David, alberga el Museo Histórico de Jerusalem. Excavaciones en el lugar han revelado una muralla hasmonea del sigto 11 AEC, tres torres construidas por el rey Herodes, y estructuras de los períodos romano, bizantino, cruzado, mameluco y turco.

La "Casa Quemada", de hecho el taller subterráneo de una casa destruida por los romanos en el año 70 EC, es un testimonio de los últimos días de la antigua Jerusalem judía.

El "Barrio Herodiano" ha revelado residencies de personas adineradas, incluyendo sacerdotes del Templo, del periodo herodiano.

Una Puerta Romana fue descubierta debajo de la Puerta de Damasco, que fue construida en el sigio XVI por los otomanos. Aparentemente, se trataría de la principal entrada a Aelia Capitolina, del emperador romano Adriano, y consiste de una torre de entrada con tres apertures que llevan a las torres de los guardas y una plaza en su interior.

El Cardo, vía pública comercial, romana y bizantina, ha sido puesta al descubierto y restaurada y sus concavidades abovedadas sirven una vez más de tiendas.

La lglesia Nea, construida por el emperador bizantino Justiniano en el siglo VI, ha sido puesta al descubierto y restaurada. Una monumental inscripción griega identifica la Iglesias.

Una granada de marfil del tamaño de un pulgar, con una antigua inscripción hebrea, es la única reliquia recobrada por primera vez de los tesoros perdidos del Templo del rey Salomón. La diminuta granada, que aparentemente coronaba un cetro llevado por el Sacerdote del Templo, tiene la inscripción "Perteneciente al Templo de Dios, sagrado para los sacerdotes". Data de mediados del siglo VIII AEC, la época del Templo de Salomón.

Muchos de los tesoros hallados en estas excavaciones y en numerosas otras realizadas dentro y alrededor de Jerusalem se encuentran en el Museo Bíblico y Arqueológico Bronfman y en el Museo Rockefeller, ambos parte del Museo Israel en Jerusalem. Entre los descubrimientos se cuentan dos minúsculos rollos de plata desenterrados junto con otros más de mil artefactos en un antiguo lugar de entierro conocido como Ketef Hinom, frente a los muros de la Ciudad Vieja. Pacientemente desplegados, los rollos revelaron una antigua escritura hebrea del sigio VII AEC, que los convierte en uno de los más antiguos textos bíblicos hebreos hallados. El rollo contiene la bendici6n sacerdotal (Números 6:24-26):

"Dios te bendiga y te guarde: Haga resplandecer Dios su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Dios alce a ti su rostro, y ponga en ti paz".

Jerusalem Intramuros

Nuestors pies estuvieron en tus puertas,
oh Jerusalem, Jerusalem, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí.
(Salmos 122:2-3)

La Ciudad Vieja de Jerusalem es una de las más antiguas cludades continuamente habitadas en el mundo; los arqueólogos calculan su edad en más de 4.500 años. Las murallas que rodean la Ciudad Vieja encierran un área de apenas un kilómetro cuadrado. Esas murallas fueron construidas por el sultan Suleimán el Magnífico en el siglo XVI, siguiendo aproximadamente la línea de las murallas construidas por los romanos para circundar Jerusalem en el siglo 11.

Hoy en día, las murallas se elevan en su total altura y esplendor, después de haber sido retirados los escombros acumulados en el lugar durante siglos. Se construyó un "Paseo por las Murallas" que permite tener una incomparable vista de Jerusalem y sus alrededores. El área verde a lo largo de las murallas consiste en jardines floridos y paseos, asi como parques arqueológicos.

Las murallas de la ciudad cuentan con ocho puertas. Siete estan abiertas y una permanece sellada. Las cuatro puertas principales - Puerta de Yafo, Puerta de Damasco, Puerta de los Leones y Puerta de Sión - fueron construidas de acuerdo a los cuatro puntos cardinales, y se dirigen hacia las principales ciudades del país.

La Puerta de Yafo tiene la inscripción del sultán Suleimán, que ordenó su construcclón en 1538/9 (que corresponde al año 945 en el calendario musulmán). La Puerta de Yafo es la más conocida y movida de las puertas de Jerusalem. Fue consrtuida mirando hacia el oeste, en dirección al puerto de Yafo.

La Puerta Nueva, mirando hacia el norte, es esencialmente una apertura en la muralla abierta en 1887 para permitir el acceso directo al barrio cristiano.

La Puerta de Damasco es la principal entrada al barrio musulmán. Su estrecha entrada y puente de madera fueron reemplazados por una plaza en forma de anfiteatro y un masivo puente de piedra. La puerta mira hacia el norte, en direcclón a Nablus (Siquem) y a Damasco, Siria.

La Puerta de Herodes, asimismo mirando hacia el norte, es llamada también la Puerta de las Flores por los bajorrelieves con flores en su fachada.

La Puerta de los Leones, adornada con heráldicos leones a ambos lados, fue restaurada, de acuerdo a su inscripción, por los otomanos en 1538/9 (correspondiente al año 945 en el calendario musulmán). Es también conocida como la Puerta de San Esteban. Mira hacia el este, en direcclón a Jericó.

La Puerta Dorada, que también mira hacia el este, es llamada en hebreo y árabe la "Puerta de la Misericordia". De acuerdo a la tradición judía, ésta es la puerta a través de la cual el Mesías entrará en Jerusalem. Para impedir la entrada del Mesías, los árabes sellaron esa puerta hace ya varios siglos.

La Puerta de Sión o Puerta de David se encuentra en el Monte Sión. Fue construida por el sultán Suleimán en 1540, en una zona en la que murallas anteriores - de los períodos hasmoneo y herodiano - fueron desenterradas en la actualidad. Esta puerta mira hacia el sur, en direcclón a Hebrón.

La Puerta de los Desperdicios, que mira hacia el sur, es más una "puerta de servicio" que una puerta monumental, es la entrada más cercana al Muro Occidental ("de los Lamentos').

Los romanos, que reconstruyeron Jerusalem después de haber arrasado la ciudad en su guerra contra los judíos, construyeron dos calles principales - una de norte a sur y la otra, de este a oeste - formando así cuatro secciones que son hoy en día los barrios judio, cristiano, musulmán y armenio de la Ciudad Vieja. Esos barrios, a pesar de sus nombres, nunca han sido homogéneos: siempre ha habido algún judío, musulmán o cristiano que ha vivido en uno de los otros barrios, y los lugares santos de las tres religiones se encuentran por toda la Ciudad Vieja.

Bajo control israelí, no se ha ahorrado ningún esfuerzo para mantener vivo el legado físico y espiritual de la Ciudad Vieja y en preservar los restos tangibles de su pasado.

El Barrio Judío, que fue destruido prácticamente en su totalidad durante la ocupación jordana (1948 - 1967) ha sido reconstruído. La sinagoga Jurva, construída hace aproximadamente 400 años, dominaba la línea del horizonte de la zona, antes de 1948: hoy en día un arco conmemorativo indica su ubicación.

Una moderna plaza de atractivo diseño, que permite la congregación de miles de fieles, bordea el Muro Occidental, único remanente de lo que fue el Segundo Templo.

En la zona del mercado del barrio musulmán de la Ciudad Vieja, que posee una especial belleza arquitectónica, las fachadas de las casas han sido limpiadas y reparadas; póstigos, vitrinas y otras instalaciones han sido reemplazadas; horribles techos en la calle principal del mercado han sido cambiados por madera y cobre; las callejuelas han sido repavimentadas y se ha introducido una moderna infraestructura.

Un nuevo adoquinado pavimenta la Vía Dolorosa, las piedras están arregladas de modo que indiquen las estaciones de la Cruz. Aquí y allí, entre los nuevos adoquines jerosolimitanos, hay antiguas piedras que permiten una interesante experiencia para el peregrino cristiano.

La Iglesia del Santo Sepulcro, dañada por el fuego en 1833 y por un terremoto en 1926, ha sido recientemente refaccionada gracias al esfuerzo conjunto de las tres principales Iglesias a cargo de su custodia.

Hoy en día, la Ciudad Vieja de Jerusalem es una verdadera síntesis entre lo antiguo y lo nuevo: no es sólo una vitrina histórica, sino el hogar de muchos y una agitada zona comercial.

Vida Moderna

Así dice el Señor: Yo he restituido a Sión, y moraré en medio de Jerusalem Aún han de morar viejos y viejas en las plazas de Jerusalem y las calles de la ciudad serán llenas de muchachos y muchachas, que jugarán en las calles.
(Zacarías 8:3-5)

Jerusalem es un mosaico de culturas y nacionalidades, gentes, barrios, antiguo y nuevo. Es una unión de contrastes con un carácter único.

Jerusalem es la sede del Presidente de Israel, la Knéset (el parlamento de Israel), la Corte Suprema, los ministerlos y el Gran Rabinato. Aquí también se encuentran el Museo Israel, la Biblioteca Nacional y Yad Vashem - el memorial nacional para los mártires del Holocausto.

La Jerusalem moderna se ha desarrollado alrededor de la Jerusalem de intramuros; la cludad, una pujante metrópoli con una población cercana al medio millón de personas, se extiende sobre un territorio de más de 100 kilómetros cuadrados de colinas y valles.

La historia de la moderna Jerusalem empieza con la construcción de Mishkenot Shaananim (1860), el primer barrio fuera de las protectoras, pero limitantes, murallas de la ciudad, que fue construido por aquellos que buscaban un desahogo frente al hacinamiento en el barrio Judío. Cincuenta años más tarde, en 17 barrios fuera de las murallas, vivía el doble de gente que dentro de la Ciudad Vieja.

La Jerusalem de los siglos XIX y XX se caracteriza por el concepto de unidad barrial que comenzó con los cuatro barrios de la Ciudad Vieja. En la "Ciudad Nueva", los miembros de las distintas comunidades étnicas se asentaban juntos para fundar los primeros barrios. Posteriormente, una ideología común Ilevó a gente a vivir juntos. Más tarde, varias olas inmigratorias de países o regiones específicas fueron el principal factor en la determinación de la composición de la población de un barrio.

La expansión de Jerusalem, hoy en día la ciudad más grande de Israel, ha borrado la tradicional homogeneidad de sus barrios. Sin embargo, la mayoría de ellos aún conserva algunos de los rasgos que los caracterizaron en un comienzo.

Debido a la importancia de Jerusalem para todo el mundo, el alcalade Teddy Kollek fundó en 1968 el Comité de Jerusalem, para que revise los planes de desarrollo de la ciudad. El comité, formado por cerca de 70 renombrados arquitectos, urbanistas, historiadores y filósofos como consejo asesor internacional, preocupado por la restauración y desarrollo de la ciudad, y la preservación del caracter especial de Jerusalem y su legado pluralista énico.

El avance y desarrollo de Jerusalem desde su reunificación en 1967 ha abarcado prácticamente todas las esferas de la vida urbana: se han construído varios nuevos suburbios en la periferia de la ciudad; han surgido muchos hoteles; se han desarrollado varias zonas industriales; se han "renovado" barrios; se han plantado decenas de parques públicos; se han restaurado sinagogas, Iglesias y mezquitas y se han construido algunas nuevas.

Paralelamente a su desarrollo físico, se han expandido las instalaciones y actividades culturales de Jerusalem. La ciudad se ha convertido en sede de festivales culturales internacionales y de convenciones científicas. El Festival Israel anual sirve de escenario para el ballet, teatro y música ejecutados por artistas locales y extranjeros; la Feria Internacional del Libro de Jerusalem, cada dos años, y otros festivales regulares de cine, teatro de muchos países, se reune en Jerusalem cada dos años y sirve de marionetas y música coral atraen gran público a la capital de Israel.

Jerusalem - cuyo nombre, de acuerdo a la tradición, deriva de las palabras hebreas "ir", que quiere decir ciudad y "shalom", que significa paz - sintetiza la esperanza expresada en la más noble aspiración de la humanidad: paz para todos los hombres. La libertad de culto de la que gozan judíos, musulmanes y cristianos en sus lugares santos, a corta distancia unos de otros y el contacto diario entre los diversos grupos étnicos y religiosos que viven en la ciudad, cada uno de los cuales ostenta una larga tradición cultural, puede servir de modelo de paz y coexistencia para ser imitado en toda la región.

Jerusalem, la capital de Israel y sede del gobierno, es la ciudad más grande del país. Su población alcanza los 634.000 habitantes (de ellos 14.000 cristianos) es un mosaico de diversas comunidades nacionales, religiosas y étnicas.

"Si te olvidare, oh Jerusalem, olvide mi diestra su habilidad; adhiérase mi lengua al paladar si de tí no me acordare; si no pusiere a Jerusalem en la cumbre de mis alegrías." (Salmos 137:5-6)

Jerusalem es una ciudad con lugares históricos cuidadosamente preservados y restaurados, y con modernos edificios, suburbios en permanente expansión, zonas y centros comerciales, parques industriales de alta tecnología y de bellos paisajes. Es una ciudad al mismo tiempo antigua y moderna, con sus tesoros del pasado y con sus planes para el futuro.

La santidad de Jerusalem está reconocida por las tres grandes religiones monoteístas, el judaísmo, el cristianismo y el Islam, pero la naturaleza de dicha santidad difiere para cada una de ellas.

Para el pueblo judío, la ciudad es santa en sí. Elegida por Dios en su promesa a David, Jerusalem es el centro mismo de la existencia espiritual y nacional, y de la continuidad judía. Durante casi 3.000 años, desde los tiempos del rey David y la construcción del Primer Templo a cargo de su hijo Salomón, Jerusalem fue el foco de las plegarias y la devoción judía. Dondequiera éstas estuvieran, durante casi 2.000 años, siempre se volvieron hacia Jerusalem y el Monte del Templo durante sus plegarias.

Para los cristianos, Jerusalem es la ciudad de los Santos Lugares asociados con los hechos de la vida y ministerio de Jesús y con la historia de la temprana iglesia apostólica. Se trata de lugares de peregrinaje, plegaria y devoción. Las tradiciones que identifican algunos de esos lugares datan de los primeros siglos del cristianismo.

En la tradición musulmana, el Monte del Templo es identificado como "el santuario más alejado" (en árabe, masjid al-aksa) desde el cual el profeta Mahoma, acompañado por el ángel Gabriel, llevó a cabo la travesía nocturna hacia el Trono de Dios (el Corán, Sura 17:1, Al-Isra).

La Ley de los Santos Lugares (5727-1967) garantiza el libre acceso a los lugares sagrados para los miembros de los diferentes cultos.

La soberanía judía en la ciudad llega a su término en el año 135, con la represión de la segunda rebelión que éstos llevan a cabo contra Roma y sólo fue restaurada en 1948, con la creación del Estado de Israel. Durante todos esos siglos Jerusalem estuvo bajo el dominio de potencias extranjeras. No obstante, a lo largo del tiempo siempre hubo judíos que vivieron en Jerusalem y desde 1870 constituyen la mayoría de su población.

Como resultado de las luchas entabladas durante la Guerra de la Independencia en 1948 y de la división de Jerusalem, las sinagogas históricas y academias rabínicas en el Barrio Judío de la Ciudad Vieja fueron destruidas o severamente dañadas. En 1967, con la reunificación de la ciudad después de la Guerra de los Seis Días, el Barrio Judío en la Ciudad Vieja, con sus academias y sinagogas, fue restaurado y reconstruido.

Hoy en día Jerusalem es una ciudad vibrante y vital. Es un centro cultural de renombre internacional, que ofrece festivales de cine y de artes representativas, conciertos, museos singulares, amplias bibliotecas y convenciones profesionales.

"Tres mil años de historia nos contemplan hoy desde esta ciudad sobre cuyas antiguas piedras surgiera la antigua nación judía, en cuyo límpido aire de montañas absorbieran las tres religiones su esencia espiritual y su fortaleza...

"Tres mil años de historia nos contemplan hoy desde esta ciudad en la que las bendiciones del sacerdote judío se mezclan con el llamado del almuecín musulmán y con las campanas de las iglesias cristianas; en la que en cada callejuela y en cada casa de piedra se han oído las admoniciones de los profetas; cuyas torres han visto el surgimiento de las naciones y su caída; pero Jerusalem permanece eternamente...

Los tres mil años de Jerusalem constituyen para nosotros, ahora y para siempre, un mensaje de tolerancia entre los cultos, de amor entre los pueblos, de entendimiento entre las naciones..."
(Yitzhak Rabín, septiembre de 1995)

A través de los siglos, Jerusalem ha sido conocida con numerosos nombres de admiración y reverencia. El más adecuado de todos es "la Ciudad de la Paz".

Jerusalem - La ciudad alta durante el periodo del Segundo Templo

Durante el reinado del rey Herodes (fines del siglo I AEC), Jerusalem creció enormemente en superficie y tuvo lugar una intensa actividad constructora, sin paralelo en la historia de la ciudad. Se erigieron muchos edificios públicos - siendo los más impresionantes de ellos el Monte del Templo y el Templo mismo.

La ciudad fue rodeada por muros con muchas torres. En el extremo noroccidental del muro de la ciudad, Herodes erigió tres imponentes torres que protegían el palacio real, ubicado justamente al sur de ellas. De estas torrres, solamente la base de una, conocida tradicionalmente como la "Torre de David" existe hasta el día de hoy; se la incorporó en la ciudadela otomana de la ciudad, al sur de la Puerta de Yafo.

El área residencial sobre la colina occidental de Jerusalem durante el período del Segundo Templo (su superficie cubre hoy los barrios judío y armenio de la Ciudad Vieja y el Monte Sión fuera de los muros, hacia el sur) pasó a ser conocida como la "Ciudad Alta". El nombre proviene del hecho que topográficamente es más elevada que el resto de la ciudad, incluso que el Monte del Templo. Fue replanificada y reconstruida por Herodes y sus sucesores, de acuerdo a la más fina tradición romana, con bloques de grandes edificios separados por calles y plazas a lo largo de las cuales se encontraban los palacios y los edificios públicos.

La Ciudad Alta fue el barrio de los ricos, con grandes y primorosas residencias habitadas por las familias de los sumo sacerdotes y de la aristocracia local. Aquí estuvieron los palacios de los reyes hasmoneos, del rey Herodes y del Sumo Sacerdote Caifás (mencionado en el Nuevo Testamento). Aquí, Jesús fue arrestado y retenido durante una noche antes de ser entregado al procurador Poncio Pilato para su sentencia. (Mateo 26:57-75; Lucas 22:54-71, 23:1). De acuerdo con la tradición cristiana, el palacio del Sumo Sacerdote Caifás se encontraba en el Monte Sión, que se encuentra hoy en día fuera de los muros de la Ciudad Vieja, hacia el sur.

Los muros, las torres y los lujosos palacios de la Ciudad Alta son descritos detalladamente por el historiador judío de la época Flavio Josefo, nacido en Jerusalem. El fue testigo presencial de la destrucción de Jerusalem en el año 70 EC, y también describe la conquista de la Ciudad Alta, donde los soldados romanos saquearon los palacios y las elegantes casas y las quemaron hasta los cimientos en el octavo día del mes de Elul del año 70 EC, un mes después de la destrucción del Templo.

César, considerando imposible reducir la ciudad alta sin terraplenes, debido a la abrupta naturaleza del lugar, asignó la tarea a sus fuerzas el 20 del mes de Lous (Av). El transporte de maderas era difícil, ya que todos los alrededores de la ciudad, hasta una distancia de cien estadios estaban, como ya he dicho, desnudos. Los trabajos de tierra se completaron al cabo de dieciocho días de trabajo, el siete del mes del mes de Gorpiaeus (Elul), y pusieron en acción la maquinaria militar. De los rebeldes, algunos ya desesperados en la ciudad, se retiraron por los terraplenes a la ciudadela, otros huyeron por los túneles. Los romanos, avanzando por las calles, espada en mano, masacraron indiscriminadamente a todo el que encontraban a su paso, y quemaron las casas con todos los que habían hallado refugio dentro de ellas. Frecuentemente al entrar en las casas para saquearlas encontraban a las familias muertas y las habitaciones llenas de víctimas del hambre... Pasando por encima de quien caía en su camino, obstruyeron las calles con cadáveres e inundaron toda la ciudad de sangre, hasta tal punto que muchos de los incendios se extinguieron por el torrente sanguíneo. Hacia la tarde cesó la masacre, pero cuando cayó la noche el fuego se apoderó de todo y así el alba del octavo día del mes de Gorpiaeus (Elul) encontró una Jerusalem en llamas - una ciudad que había sufrido tantas calamidades ? Los romanos incendiaron los barrios marginales de la ciudad y destruyeron los muros hasta los cimientos. Así fue capturada Jerusalem en el segundo año del reinado de Vespasiano, en el octavo día del mes de Gorpiaeus. (20 de septiembre del 70 EC).

(Guerras VI. 8-10)

Desde 1969 hasta 1982, cuando se reconstruyera el Barrio Judío de la Ciudad Vieja de Jerusalem, la Ciudad Alta del período del Segundo Templo fue sujeta a una amplia investigación arqueológica. Fueron descubiertos impresionantes restos de un continuo asentamiento en el monte occidental - desde fines del período del Primer Templo (siglos VIII - VII AEC) hasta los tiempos modernos.

Quedaron al descubierto ruinas de las residencias de la Ciudad Alta, que habían estado enterradas por casi 1900 años. Casas y artefactos se conservaron casi en su totalidad, protegidos por una gruesa capa de escombros de una ocupación posterior. Los hallazgos confirmaron con toda precisión la evidencia escrita por Flavio Josefo y la crueldad de la destrucción romana de Jerusalem y de la Ciudad Alta.

Al finalizar las excavaciones, las ruinas de la Ciudad Alta fueron conservadas como museo, debajo de los nuevos edificios del Barrio Judío. Los visitantes pueden pasear por los patios y las habitaciones de las casas en las que los muebles de piedra y las vasijas usadas hace 2.000 años por sus habitantes permanecen intactos y brindan una vívida imagen del modo de vida que concluyó allí en el año 70 EC.

El Barrio Herodiano

Este fue el principal lugar de las excavaciones en el Barrio Judío, con partes de seis o siete casas que cubren una superficie de cerca de 2.700 m2. Las casas estaban construidas sobre terrazas, en la ladera del monte que da hacia el este al Valle de Tyropoeon, al frente del Monte del Templo.

La Mansión Palacial

La "Mansión Palacial" en el Barrio Herodiano es la más grande, completa y primorosa de las residencias del período del Segundo Templo descubierta en el Barrio Judío. Representa fielmente la arquitectura y el esplendor de los edificios típicos de la Ciudad Alta.

Ubicado en el extremo oriental de la Ciudad Alta, el edificio fue construido durante el reinado del rey Herodes. Tiene una buena vista hacia el Monte del Templo y el Templo mismo, y se extendía sobre tres terrazas con una superficie total de 600 m2. Se excavaron las ruinas de dos pisos de esta casa: la planta baja en la parte occidental de la casa incluía un patio central y habitaciones residenciales; un subterráneo en la parte este y norte del edificio incluía instalaciones de agua, depósitos y cuartos de servicio. La casa tenía gruesas paredes construidas con piedra caliza de Jerusalem bien labrada, y sus cimientos se apoyaban en la roca. Algunas partes de la casa se han conservado hasta una impresionante altura de 2-3 metros.

El piso del patio central (8 x 8 m.) en la planta baja era de piedras cuadradas. Estaba rodeado por muchas habitaciones y daba acceso a las demás alas de la casa. En el lado oriental del patio había una apertura hacia una gran cisterna subterránea que estaba tallada en la roca y cubierta con una gruesa capa de estuco gris para impedir filtraciones. Desde la boca de la cisterna un estrecho pozo conducía hasta su cavidad acampanada. Se recolectaba el agua de lluvia de los techos y los patios de la casa y se transportaba a través de canales y cañerías a la cisterna, que tenía capacidad de varios miles de litros y proporcionaba agua para el uso diario durante los secos meses del verano.

La planta baja de la lujosa ala occidental de la Mansión Palacial incluía un vestíbulo (sala de entrada) con un piso de mosaico, constituido por un colorido panel cuadrado con una roseta de muchos pétalos en el centro y granadas en las esquinas.

En las paredes de la habitación junto al vestíbulo se conservaron frescos hasta una altura considerable. Estos coloridos frescos son en el estilo que era popular en esa época en el mundo helénico romano, con paneles coloridos, imitación de mármol, elementos arquitectónicos y motivos florales.

Numerosos ejemplos de mosaicos coloridos se hallaron en las casas de la Ciudad Alta, tanto en los salones de recepción como en los baños. Estos son los más antiguos pisos de mosaico encontrados en Jerusalem hasta la fecha. Diseños similares se encontraron en los palacios de Herodes en Masada, en Herodión y en otros lugares. Los motivos decorativos en estos mosaicos incluyen diseños geométricos - líneas entrelazadas, líneas onduladas y bandas plegadas. Los motivos florales también son comunes, especialmente rosetas estilizadas con diferentes números de pétalos. Cabe mencionar que los motivos decorativos usados en los mosaicos y frescos del período del Segundo Templo no incluyen representaciones humanas o animales, dado que los judíos evitaban estrictamente el arte figurativo.

La sala de recepción de la casa era particularmente grande (11 x 6,5 m.) y muy lujosa. Sus paredes, conservadas hasta una altura de 3 metros, estaban cubiertas con un estuco blanco, modeladas en relieve como paneles. La imitación es de la costosa construcción helénica romana de piedras con relieve marginal, como en los muros de contención del herodiano complejo del Monte del Templo. Hacia el oeste de la sala de recepción, se descubrieron tres habitaciones parcialmente cortadas en la roca de la ladera. Las paredes de estas habitaciones, decoradas con frescos, se encontraron cubiertas con una capa de estuco blanco en preparación para una redecoración, lo que indica que el ala residencial de la mansión estaba en proceso de renovación cuando los romanos la destruyeron.

Al este del patio central se puso al descubierto una pequeña habitación con un banco y un piso de mosaico, con una pequeña mikve (baño ritual judío, plural - mikvaot) junto a ella. Desde el patio, dos escaleras conducían al nivel subterráneo: una hacia una bodega y una mikve; la otra a una red de áreas de depósito, habitaciones y mikvaot en las partes norte y este de la casa. Una de las habitaciones en el nivel subterráneo tenía un piso de mosaico en forma de tablero de ajedrez (piedras blancas y negras) y desde allí una entrada doble daba acceso a una gran mikve con techo abovedado.

Las mikvaot son uno de los rasgos más comunes en las residencias de la Ciudad Alta de Jerusalem. En cada casa había una o dos - a veces más - mikvaot, evidencia de la importancia que se atribuía a la pureza ritual. Una mikve típica estaba cortada en la roca, estucada y techada con una bóveda de piedra; un ancho tramo de escaleras conducía a su fondo. Las mikvaot se llenaban en invierno con el agua de lluvia y en verano con el agua de las cisternas. A veces había junto a la mikve una bañera construida de pequeñas piedras, cemento y estucada.

Es de suponer que la Mansión Palacial, con su ubicación que mira hacia el Monte del Templo y su gran cantidad de mikvaot, pertenecía a una familia sacerdotal.

La Casa Quemada

La residencia conocida como la Casa Quemada, está ubicada al norte de la Mansión Palacial, data también del período del Segundo Templo. Aquí, por primera vez, se encontró evidencia de la total destrucción de la ciudad por parte de los romanos en el año 70 EC. A pesar de que solamente una pequeña superficie de la casa quedó al descubierto, demostró ser mucho más rica, por los pequeños hallazgos, que otras casas descubiertas en la Ciudad Alta.

La planta baja de la Casa Quemada quedó al descubierto, incluyendo un pequeño patio, cuatro habitaciones, una cocina y una mikve. Las paredes de la casa, construidas de piedra y cemento y cubiertas con un grueso estuco blanco, se conservaron hasta la altura de un metro. En los pisos de las habitaciones, de tierra, estaban las bases de hornos redondos hechos de arcilla café, lo que indica que probablemente esta ala de la casa se usaba como taller.

El patio de la casa estaba empedrado y a través de él se llegaba a la cocina y a las demás habitaciones. Tres de ellas eran de tamaño mediano y la cuarta, una habitación lateral, extremadamente pequeña. La mikve es muy pequeña, cubierta con estuco gris, y tiene cuatro escalones que descienden hasta el fondo. En la esquina de la cocina había un horno, piedras de basalto para molienda junto a él y una gran cubeta de piedra.

La Casa Quemada se encontró debajo de una gruesa capa de destrozos. Dispersos en la casa entre las paredes desplomadas, los techos y el segundo piso, se encontraron fragmentos de mesas de piedra y muchas vasijas de cerámica, piedra y metal, evidencias del pillaje cometido por los soldados romanos. Apoyada contra el rincón de una de las habitaciones había una lanza de hierro, que aparentemente pertenecía a uno de los combatientes judíos que vivieron allí. En la entrada de la habitación lateral se encontraron los huesos del brazo de una joven, con los dedos agarrando la piedra del umbral. Los múltiples clavos de hierro encontrados entre las ruinas son todo lo que quedó del techo de madera, de los estantes y muebles que se quemaron totalmente. Numerosas monedas acuñadas durante la rebelión contra los romanos (66 - 70 EC) atestiguan la fecha de destrucción de esta casa.

En una de las habitaciones se encontró una pesa de piedra redonda, de unos 10 cm. de diámetro. En ella, en escritura aramea cuadrada, estaba la inscripción hebrea (de) Bar Katros, lo que indica que pertenecía al hijo de un hombre llamado Katros. Se conoce la "Casa de Katros" como una familia sacerdotal que abusó de su posición en el Templo. Una cantinela conservada en la literatura talmúdica habla acerca de la corrupción de esos sacerdotes:

Pobre de mí por la Casa de Boetus,
pobre de mí por sus esclavos.
Pobre de mí por la Casa de Janán,
pobre de mí por sus conjuros.
Pobre de mí por la Casa de Katros,
pobre de mí por sus plumas.
Pobre de mí por la Casa de Ishmael, hijo de Fiabi,
pobre de mí por sus puños.
Porque ellos son Sumo Sacerdotes, y sus hijos son tesoreros y sus yernos son síndicos, y sus sirvientes golpean a la gente con palos.
(Talmud de Babilonia, Pesajim 57, 1
Tosefta, Minjot 13,21)

їEs posible asumir que la Casa Quemada sea realmente la Casa de Katros?

Hallazgos del Periodo del Segundo Templo en la Ciudad Alta

Cientos de vasijas de cerámica intactas fueron encontradas, principalmente en las mikvaot y en las cisternas de las casas, donde aparentemente se las colocó durante el asedio. Muchos de los artefactos y vasijas, objetos de uso cotidiano en el siglo I EC, se exhiben actualmente en los museos del Barrio Herodiano y la Casa Quemada.

Mesas - fragmentos de decenas de mesas de piedra de dos clases - típicos muebles domésticos - fueron puestas al descubierto en las excavaciones. Grandes mesas de piedra caliza local compuestas de una cubierta rectangular (promedio 85 x 45 cm.) tallada en tres lados con motivos geométricos y florales, que se colocaba sobre una pata central (de 70 - 80 cm. de altura promedio) en forma de columna con una base. Estas pesadas mesas se colocaban junto a una pared.

Pequeñas mesas redondas de aproximadamente 50 cm. de diámetro, hechas de diferentes piedras, incluida la piedra caliza local y granito y mármol importados, se colocaban sobre un trípode de madera que no se ha conservado. Estas eran mesas portátiles que se usaban para servir comida a las visitas que se reclinaban en bajos divanes de madera en los lujosos salones de recepción.

Vasijas de piedra - Una enorme cantidad de vasijas de piedra del período del Segundo Templo se encontraron en las casas de la Ciudad Alta. Las vasijas estaban hechas de la piedra caliza local, blanda y fácil de trabajar, que se encuentra en gran cantidad en Jerusalem, especialmente en el Monte Scopus y el Monte de los Olivos. Las vasijas eran hechas a mano o en un torno. Más inusuales son las grandes vasijas torneadas. Tienen 60 - 80 cm. de alto con gruesas paredes derechas o redondeadas, con forma de copa de boca ancha, sobre un pedestal. La mayoría de las vasijas más pequeñas también fueron torneadas, en una amplia variedad de formas: boles, copas y vasos imitando la alfarería importada. Entre las vasijas hechas a mano hay cubetas y recipientes de diversos tamaños. También las así llamadas tazas de medida, en forma de jarros con paredes derechas y grandes asas, eran hechas a mano.

La industria de vasijas de piedra que floreció en Jerusalem durante el siglo I EC está claramente relacionada con la estricta observancia de las leyes judías de pureza ritual, de acuerdo con las cuales la piedra no absorbe impureza. (Mishná, Kelim 10:1, Pará 5:5). La pureza de las vasijas de piedra está mencionada también en el Nuevo Testamento, en el milagro de la conversión del agua en vino en Caná. (Juan 2:1-7).

Grabado de la Menorá - En el Barrio Judío se encontraron dos fragmentos de estuco levemente coloreado, que datan del período del Segundo Templo, en los cuales está pintada una menorá de siete brazos (candelabro). El grabado de la menorá tiene 20 cm. de alto y 12,5 cm. de ancho. Siete brazos en alto, con una llama en el extremo de cada brazo; se para sobre una base trípode y está decorada con círculos separados por pares de líneas. Esta decoración corresponde a la descripción bíblica de la menorá:

Tres cálices a modo de flores de almendro tendrá el primer brazo, con sus glóbulos y lirios; el segundo brazo tendrá [también] tres cálices a modo de flor de almendro con sus glóbulos y sus flores.
(Exodo 25:33).

Harás para él siete lámparas, que pondrás sobre el candelabro, para que luzcan de frente.
(Exodo 25:37).

Este parece ser el más antiguo dibujo detallado de la menorá que estuvo en el Templo de Jerusalem y fue tomada como botín por los romanos cuando conquistaron la ciudad.

Las excavaciones en el Barrio Judío fueron realizadas por N. Avigad en nombre del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalem, el Departamento de Antig?edades (hoy Autoridad de Antig?edades de Israel) y la Sociedad de Exploración de Israel.

Fuente: MFA - Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel

Publicado en Ciudades

El 10 de Tevet

Un día que conmemora una variedad de tragedias judías.

El 10 de Tevet es uno de los cuatro días de ayuno que conmemora tiempos oscuros en la historia judía. Los otros son Tishá B’Av (el día de la destrucción de ambos Templos en Jerusalem), el 17 de Tamuz (el día en que Tito y sus tropas romanas derribaron el muro defensivo de Jerusalem en 70 EC), y el 3 de Tishrei (el día que marca el asesinato del gobernador judío de Yehudá designado por Babilonia Guedalia ben Ajikam. En realidad fue asesinado en Rosh HaShaná, pero el día de ayuno fue postergado hasta el día después de Rosh HaShaná por la festividad).

El 10 de Tevet marca el comienzo del sitio a Jerusalem por Nabucodonosor, el rey de Babilonia, y el comienzo de la batalla que finalmente destruyó el Templo de Salomón y envió a los judíos al Exilio de Babilonia, que duró 70 años. La fecha del 10 de Tevet nos es recordada por el profeta Ezequiel, quien ya estaba en Babilonia como parte del primer grupo de judíos exiliados allí por Nabucodonosor, 11 años antes de la destrucción del Templo.

El 10 de Tevet es considerado un día de ayuno tan severo e importante que es observado incluso si cae en viernes (érev Shabat), mientras que los otros días de ayuno están organizados por ajustes en el calendario de manera que nunca caigan un viernes, para no interferir con los preparativos de Shabat.

Traducción griega

Sin embargo, hay otros días conmemorativos que caen inmediatamente antes del 10 de tevet, y que su memoria ha sido silenciosamente incorporada al día de ayuno del 10 de tevet. El 8 de tevet, el rey Ptolomeo de Egipto forzó a los eruditos judíos a reunirse y traducir la Biblia hebrea al griego. A pesar de que el Talmud nos relata que este proyecto fue bendecido con un milagro los 70 eruditos fueron puestos en cubículos separados, y sin embargo terminaron con la misma traducción la visión general de los rabinos de la época sobre este proyecto fue decididamente negativa. El Talmud registra que cuando esta traducción se hizo pública "la oscuridad descendió al mundo".

La muerte de Ezra el Escriba

Nuestra tradición sostiene que el noveno día del mes de Tevet es el día de la muerte de Ezra el Escriba. Para el Talmud, este grandioso judío fue comparable a Moisés. "Si la Torá no hubiese sido entregada por medio de Moisés, podría haber sido entregada a Israel por medio de Ezra". Ezra lideró el retorno de los judíos a Jerusalem desde su exilio en Babilonia. Fue bajo su dirección e inspiración junto a la ayuda del judío de la corte, Nejemia que fue construido el Segundo Templo, a pesar de haber sido en una escala y estilo mucho más modestos que la grandiosidad del Templo de Salomón.

Ezra también renovó el pacto de Moisés entre Israel y Dios, detuvo la ola de matrimonios mixtos que afligió a los judíos que volvían a Jerusalem, fortaleció la observancia pública y privada de Shabat y creó las escuelas y las herramientas intelectuales necesarias para el fomento del conocimiento y el desarrollo de la Torá Oral dentro del pueblo judío.

Un hombre de un carácter incorruptible, gran compasión, profunda visión y erudición y un carisma inspirador, Ezra el Escriba es responsable por la supervivencia del judaísmo y de los judíos hasta este mismo día. No sorprende entonces, que los judíos hayan marcado el día de su muerte como un día triste en el calendario judío. Dado que ayunar en el 8, el 9 y el 10 de Tevet consecutivamente no sería razonable, los eventos del 8 y del 9 fueron incorporados en el ayuno del 10 de Tevet.

Combinando días

La política rabínica ha sido agregar otras conmemoraciones tristes a los días de ayuno ya establecidos, para no llenar el calendario con tantos días de recuerdos tristes. Por esto, el recuerdo de la destrucción de las comunidades judías de Worms, Speyers y Mainz por los cruzados en 1096 está marcado en el ayuno de Tishá B’Av, a pesar de que ocurrieron en otros meses.

Esta política de minimizar la cantidad de días de conmemoración de eventos tristes se convirtió en una práctica aceptada en todo el mundo judío hasta el Holocausto. Sin embargo, la enormidad de la tragedia del Holocausto hizo parecer chico a todo lo que lo precedió en la historia del pueblo judío en la Diáspora. Por lo tanto, es entendible por qué la Knéset (parlamento israelí) buscó designar un día específico para el recuerdo del Holocausto. Sin embargo, la política rabínica de minimizar los días de recuerdo trágico, jugó un rol importante para la asignación del recuerdo del Holocausto para gran parte de la población israelí en el 10 de Tevet.

Que sólo conmemoremos días alegres en el futuro.

 

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Januca, la fiesta de las Luces, comienza el día 25 del mes judío de Kislev, y dura ocho días. En el calendario gregoriano, generalmente cae en diciembre.

Un Poco de Historia

La palabra hebrea Januca significa “inauguración”. En el siglo 2 AEC, la época del Segundo Templo Sagrado, el régimen sirio-griego de Antíoco pretendió alejar a los judíos del judaísmo, con la esperanza de asimilarlos a la cultura griega. Antíoco declaró ilegal la observancia del judaísmo  incluyendo la circuncisión, el Shabat y el estudio de Torá castigando al trasgresor con pena de muerte. Muchos judíos llamados helenistas  comenzaron a asimilarse a la cultura griega, tomando nombres griegos y casándose con no judíos. Esto comenzó a deteriorar la base de la vida judía y la práctica del judaísmo.

Cuando los griegos desafiaron a los judíos y les ordenaron sacrificar un cerdo a un dios griego, unos pocos judíos valientes tomaron las colinas de Judea en una flagrante revuelta en contra de esta amenaza a la vida judía. Liderados por Matityahu, y luego por su hijo Yehuda el Macabeo, esta pequeña banda de judíos devotos desató un conflicto armado en contra del ejército sirio-griego.

Antíoco envió miles de tropas bien armadas para aplastar la rebelión, pero después de tres años, los Macabeos tuvieron un éxito milagroso en contra de todos los pronósticos, y echaron de su tierra a los extranjeros. La victoria es equiparable a una victoria israelí en contra de todas las potencias del mundo de hoy en día, juntas.

Los guerreros judíos entraron a Jerusalem y encontraron el Templo Sagrado en ruinas y profanado con ídolos. Los Macabeos lo limpiaron, y lo reinauguraron el 25 de Kislev. Pero cuando llegó el momento de re-encender la Menorá, revisaron todo el Templo, y sólo encontraron una vasija de aceite puro que llevaba el sello del Sumo Sacerdote. De todas formas encendieron la Menorá, y fueron recompensados con un milagro: Esa pequeña vasija de aceite ardió por ocho días, el tiempo necesario para producir un nuevo suministro de aceite.

A partir de entonces, los judíos han observado una festividad durante ocho días, en honor a esta victoria histórica y al milagro del aceite. Para publicar el milagro de Januca, durante los ocho días se añaden al rezo de Shajarit las alabanzas especiales de Halel, y en las noches se enciende la janukiá.

Instrucciones para encender las velas de Januca

De acuerdo a la tradición ashkenazí, cada persona enciende su propia janukiá. En la tradición sefaradí se enciende una sola janukiá por familia.

¿Cómo debe ser la janukiá?

Para publicar qué noche de Januca es exactamente, todas las velas de la janukiá deben estar a la misma altura - y preferiblemente en línea recta. Si no es así, las velas podrían no ser distinguidas con facilidad, dando la impresión de ser una gran antorcha.

Además de las ocho velas principales, la janukiá tiene una vela auxiliar llamada “shamash”. Como tenemos prohibido utilizar las velas de Januca para cualquier otro propósito que no sea el “verlas”, cualquier beneficio que pudiéramos obtener de su luz se considera que proviene del shamash.

Como el shamash no cuenta como una de las ocho velas regulares, tu janukiá debe tener el shamash separado de algún modo - ubicado más alto que las otras velas o fuera de la línea recta.

¿Cómo deben ser las velas de Januca?

Lo más importante es que tus velas deben arder por al menos 30 minutos después de que oscurezca (¡las famosas velas de color con suerte duran eso!). En muchos lugares se pueden conseguir velas de colores más largas.

De hecho, es preferible utilizar aceite de oliva, porque el milagro de los Macabeos ocurrió con aceite de oliva. Se pueden poner vasos de vidrio con aceite en los soportes de las velas de cualquier janukiá común. En algunos lugares hasta se pueden conseguir kits de vasos descartables con el aceite dentro, ya medido.

¿Dónde se debe encender la janukiá?

Para publicitar el milagro de la mejor manera, lo ideal es encender la janukiá del lado de afuera del portal de entrada de tu casa, del lado izquierdo cuando se entra (la mezuzá está del lado derecho, de este modo estás “rodeado de mitzvot”). En Israel, mucha gente enciende afuera en cajas de vidrio construidas especialmente para una janukiá.

Si esto no es práctico, la janukiá debe ser encendida en una ventana que mire hacia la vía pública.

Quienes viven en un piso superior deben encender contra una ventana. Si, por alguna razón, la janukiá no puede ser encendida cerca de una ventana, debe ser encendida dentro de la casa sobre una mesa, esto al menos cumple la mitzvá de “publicar el milagro” para los miembros de la familia.

Como la mitzvá se cumple precisamente en el momento del encendido, si uno mueve la janukiá a un lugar más apropiado después de encenderla, entonces, no cumple con la mitzvá.

¿Cuándo se debe encender la janukiá?

Preferiblemente, la janukiá debe ser encendida en el momento del anochecer. Sin embargo, es mejor esperar a que todos los miembros de la familia estén presentes. Esto aporta a la atmósfera familiar y también maximiza la mitzvá de “publicar el milagro”. La janukiá puede ser encendida (con las bendiciones) tarde en la noche, siempre que haya personas despiertas.

La janukiá debe permanecer encendida por lo menos 30 minutos después del anochecer, y durante dicho tiempo no se puede obtener beneficio de su luz.

En la tarde del viernes, la janukiá debe ser encendida 18 minutos antes de la puesta del sol. Y como la janukiá tiene que arder durante 30 minutos en la noche, las velas que se utilizan el viernes necesitan ser más grandes que las “velas de colores” normales (que por lo general no arden más de media hora).

¿Cómo se debe encender la janukiá?

La primera noche, coloca una vela en el extremo derecho, mirando de frente a la janukiá. Esto se aplica ya sea que la janukiá esté al lado de una puerta o frente a una ventana.

Otra vela es colocada como shamash (vela auxiliar más alta) que es utilizada para encender las otras. El shamash no cuenta como una de las velas.

Primero enciende el shamash, luego recita las bendiciones, y luego utiliza el shamash para encender la vela de Januca.

En la segunda noche, coloca dos velas en el extremo derecho y utiliza el shamash para encender primero la que está más a la izquierda.

En la tercera noche, coloca tres velas en el extremo derecho y utiliza el shamash para encender en orden, siempre de izquierda a derecha.

Sigue este mismo procedimiento cada noche de Januca… ¡hasta que todas las velas estén encendidas y resplandeciendo brillantemente!

Las primeras dos bendiciones se recitan con el shamash ya encendido, inmediatamente antes de encender las velas de Januca.

Bendición #1

Baruj ata Ado-noi Elo-heinu melej ha-olam, Asher kid-shanu be-mitzvo-sav, Ve-tzi-vanu le-had-lik ner shel Januca.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado encender la vela de Januca.

Bendición #2

Baruj ata Ado-noi Elo-heinu melej ha-olam, She-asa ni-sim la-avo-seinu, Baia-mim ha-hem baz-man ha-ze.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, que realizó milagros para nuestros antepasados, en aquellos días en esta época.

Bendición #3

Esta bendición se dice sólo la primera noche.

Baruj ata Ado-noi Elo-heinu melej ha-olam, She-he-je-ianu ve-ki-imanu Ve-hi-gi-ianu laz-man ha-ze.

Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, que nos ha mantenido con vida, nos sostuvo y no ha permitido llegar a esta ocasión.

El siguiente párrafo se dice cada noche, después de que la primera vela ha sido encendida.

Estas velas encendemos por los milagros, las maravillas, las salvaciones y las batallas que realizaste para nuestros antepasados en aquellos días en esta época, a través de Tus santos sacerdotes. Durante los ocho días de Januca, estas velas son sagradas y no estamos autorizados para darles uso corriente, sino para contemplarlas y así poder expresar agradecimiento y alabanzas a Tu gran Nombre por Tus milagros, Tus maravillas y Tus salvaciones.

Costumbres de Januca

Después de encender la janukiá de Januca, las familias disfrutan sentándose a observar la luz de las velas, cantando y recordando los milagros de ayer y de hoy. La primera canción cantada tradicionalmente después de encender las velas es Maoz Tzur

¿Cuál es el origen del sevivón?

En tiempos de persecución, cuando el estudio de Torá estaba prohibido, los niños judíos estudiaban igual. Cuando los soldados investigaban, los niños sacaban un Sevivón y simulaban estar jugando.

Las letras en el Sevivón son nun, guimel, hei, shin - las iniciales de Nes Gadol Haiá Sham - “Un Gran Milagro Ocurrió Allí” (en Israel, la última letra es una pei - “Aquí”). Una forma de jugar con el Sevivón es ver quién puede mantener girando el suyo por más tiempo. O, como alternativa, ver cuántos Sevivón puedes hacer girar simultáneamente.

Otra versión del Sevivón es donde los jugadores utilizan monedas, nueces, pasas de uva o monedas de chocolate como fichas. Cada jugador pone una parte igual en el “pozo”. El primer jugador hace girar el Sevivón. Cuando el Sevivón se detiene, la letra que está arriba define:

  • Nun - no ocurre nada, el jugador siguiente gira el Sevivón.
  • Guimel - quien hizo girar el Sevivón se lleva el pozo.
  • Hei - quien hizo girar el Sevivón se lleva medio pozo.
  • Shin - quien hizo girar el Sevivón agrega al pozo la misma cantidad que hay.

En Januca añadimos “Al Hanisim” un párrafo que describe el milagro de Januca en el rezo de la Amidá y en la Bendición Después de las Comidas.

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Una fiesta muy alegre celebrada con una Sucá y las 4 especies.

Luego de las Altas Fiestas viene Sucot, una festividad de siete días (ocho en la Diáspora) caracterizada por las sucot que construimos al aire libre y las “Cuatro Especies” que agitamos juntas cada día.

Sucot es una festividad de gran alegría, en la que expresamos nuestra completa confianza en Dios, y celebramos nuestra certidumbre de haber recibido “un buen juicio” para el año siguiente.

Durante toda la semana de Sucot, comemos, dormimos y compartimos en la sucá, recordándonos que:

1. Los israelitas vivieron en cabañas durante los 40 años de deambular por el desierto.

2. Dios es nuestra verdadera protección – así como protegió a los israelitas en el desierto con las Nubes de Gloria (Éxodo 13:21).

Las Cuatro Especies

En Sucot, se nos ordena agitar las “Cuatro Especies”, cada una denotada por su belleza especial:

1. Etrog – la cidra, una fruta con fragancia que posee una gruesa cáscara blanca. A menudo es cosechada del árbol cuando todavía está verde, y luego madura y se torna amarrillo brillante.

2. Lulav – la rama de palmera, que es definida como bella por tener una forma recta y hojas firmemente unidas.

3. Hadás – la rama de mirto, que tiene un hermoso patrón de tres hojas saliendo desde el mismo punto a lo largo de toda de la rama.

4. Aravá – la rama de sauce, que debe tener hojas alargadas con una punta fina.

Juntamos todas las ramas – dos ramas de sauce a la izquierda, una rama de palmera en el centro, y tres ramas de mirto a la derecha. Las levantamos junto con el Etrog y las agitamos en todas las direcciones, como un símbolo del dominio de Dios sobre toda la Creación.

Las cuatro especies son agitadas todos los días (a excepción de Shabat) en la sinagoga, durante la recitación de las plegarias de alabanza de Halel. La recitación de Halel es seguida por Hoshanot, en donde todos circulan alrededor de un rollo de la Torá puesto sobre la Bimá.

“Embellecer” la mitzvá consiguiendo las mejores especies disponibles es una tradición especial. En última instancia, hay requisitos específicos para que sean válidas para cumplir la mitzvá. Como los detalles son muchos y técnicos, no se recomienda que busques las tuyas en el bosque (Particularmente el Etrog, que puede ser fácilmente confundido con un limón). Compra un set completo de un distribuidor confiable; tu tienda local de libros de judaísmo debería tener un “Set de las Cuatro Especies” con un sello rabínico certificando su validez.

La Sucá

Construir tu propia Sucá es una excelente actividad para compartir con tu familia y amigos. La Sucá debe tener al menos 70x70 cm. Puede estar construida en un patio, en el balcón de un departamento, o hasta en la espalda de un elefante.

Tu Sucá necesita tener al menos dos paredes completas y una pequeña parte de una tercera. Las paredes pueden ser de cualquier material, siempre y cuando sean lo suficientemente robustas para soportar un viento normal. Las paredes deberían ser de al menos 96 cm de alto, pero no más altas de 9,6 metros.

No hace falta que construyas paredes especialmente para la Sucá; puedes utilizar el costado de un edificio, o hasta un cerco de arbustos. Y si puedes encontrar un área que ya está cerrada por dos o tres paredes, ¡entonces tu trabajo será mucho más fácil!

El material del techo (Sjaj) debe estar hecho de algún material que crece del suelo por ejemplo ramas y hojas (pero no metal). Si estás utilizando tablas, no pueden tener más de 40 cm de ancho. Además, el material debe estar desconectado del suelo en la actualidad (es decir, no puede ser un árbol que todavía esta plantado con sus raíces en el suelo). Esto significa que nada puede estar colgando por encima de la Sucá ni un árbol, ni una canaleta, ni un equipo de aire acondicionado, etc.

El techo debe estar lo suficientemente cubierto para dar más sombra que sol durante el día, pero debería ser lo suficientemente abierto para que las estrellas sean visibles a través de él durante la noche. El material del techo sólo puede ser agregado después de que está ubicada la cantidad de paredes requerida.

Como la Sucá es designada como tu “hogar” por los próximos siete días, es costumbre decorarla. Mucha gente cuelga frutas y flores desde el techo, y pega posters de Jerusalem y otros temas judíos en las paredes.

También es tradicional “recibir” a los siete pastores de Israel (Abraham, Itzjak, Yaakov, Moshé, Aharón, Yosef y David) como invitados (ushpizin) en nuestra Sucá durante toda la festividad.

Más Tradiciones de Sucot

Es una mitzvá especial regocijarse en Sucot. Por esta razón, los días intermedios de Sucot se caracterizan por celebraciones llamadas Simjat Beit HaShoeva, conmemorando las libaciones de agua que eran ofrecidas en el Templo durante Sucot.

La festividad de Sucot está relacionada directamente con el “agua”, ya que es el día del juicio universal respecto a las bendiciones de lluvia e irrigación para el año venidero.

Sucot también es un tiempo de bendición universal para todos los pueblos simbolizados por las 70 ofrendas adicionales que se ofrecían en el Templo durante la festividad, que correspondían a las 70 naciones del mundo.

El Libro de Eclesiastés, escrito por el Rey Salomón, es leído en Shabat durante Sucot. El tema de Eclesiastés es la vana persecución de placeres mundanos en contraposición a la búsqueda espiritual eterna. En realidad, la frágil construcción de la Sucá nos recuerda que las posesiones materiales son transitorias.

El séptimo día de Sucot es llamado Hoshaná Rabá, que se caracteriza por la procesión de los siete circuitos alrededor de la Bimá, con las Cuatro Especies en la mano. La procesión culmina con el aporreo de la rama de sauce en el piso. Hoshaná Rabá es conocido como el día del sello final del juicio que comenzó en Rosh Hashaná. En Hoshaná Rabá, algunos tienen la costumbre de leer el Libro de Deuteronomio y permanecer despiertos toda la noche estudiando Torá.

Sheminí Atzeret y Simjat Torá

Inmediatamente después de Sucot hay una festividad más llamada Sheminí Atzeret, literalmente el “Octavo Día de Asamblea”. Este es un tiempo para cesar la ajetreada actividad de la temporada de fiestas y simplemente saborear la relación especial con Dios antes de meternos en la temporada de invierno. Es una festividad separada de Sucot, por esta razón, recitamos la bendición de Sheejeianu nuevamente, y la obligación de morar en la Sucá ya no aplica.

En Sheminí Atzéret se recita Yizkor en la sinagoga.

El día siguiente es Simjat Torá, que celebra la finalización y nuevo comienzo del ciclo anual de lectura de la Torá. En la sinagoga, se sacan del Arca todos los rollos de Torá, y la congregación baila “siete circuitos” en medio de gran alegría y cantos.

En Israel, Simjat Torá se celebra el mismo día que Sheminí Atzéret.

 

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Ángel por un Día

¿Qué son los "ángeles"? Los ángeles son seres completamente espirituales, que tienen el objetivo exclusivo de servir a su Creador.

En Iom Kipur, cada judío se asemeja a un ángel. Como explica el Maharal de Praga:

"Todas las mitzvot que Dios nos ordenó [en Iom Kipur] están diseñadas para remover, en la mayor medida posible, la relación de una persona con el mundo físico hasta que la persona se asemeje a un ángel".

Así como los ángeles (por así decirlo) se paran derechos, así también nosotros pasamos la mayor parte de Iom Kipur parados en la sinagoga. Y así como los ángeles (por así decirlo) se visten de blanco, así también nosotros acostumbramos a vestirnos de blanco en Iom Kipur. Así como los ángeles no comen ni beben, de la misma forma, nosotros no comemos ni bebemos.

Cinco Aspectos

Hay cinco áreas físicas de los cuales nos apartamos en Iom Kipur. Ellas son:

1. Comer y beber
2. Lavarnos
3. Aplicarnos aceites o lociones en la piel
4. Tener relaciones maritales
5. Usar zapatos de cuero

A lo largo del año, pasamos nuestros días enfocados en la comida, el trabajo, las posesiones materiales superficiales (simbolizadas por los zapatos) y los placeres superficiales (simbolizados por los aceites). En Iom Kipur, reorganizamos nuestras prioridades de acuerdo a lo que realmente importa en la vida.

Como Rab Eliahu Dessler escribe:

"En Iom Kipur el poder de la 'inclinación negativa' es disminuido. Por lo tanto, nuestro anhelo de elevarnos espiritualmente se reafirma, después de haber estado latente como resultado del efecto del pecado en el alma. Este rejuvenecimiento de las intenciones le da derecho a la persona a ser considerada de manera especial y ser perdonada".

Teshuvá y perdón

Luego del pecado del becerro de oro, Moshé le rogó a Dios que perdonara al pueblo. Finalmente en Iom Kipur, la expiación fue conseguida y Moshé bajó el segundo conjunto de Tablas desde el Monte Sinaí.

Desde aquél día en adelante, cada Iom Kipur ha traído consigo un poder especial para limpiar los errores del pueblo judío (tanto individualmente como colectivamente) y dejar la pizarra en blanco.

Si bien Iom Kipur expía las transgresiones en contra de Dios, esto no incluye los males cometidos en contra de otros seres humanos. Es por esto que la costumbre judía universal en algún momento antes de Iom Kipur es disculparse y buscar el perdón de cualquier amigo, pariente o conocido a quien podamos haber dañado o insultado durante el último año.

El ayuno mismo

El ayuno de Iom Kipur comienza con la puesta del sol y dura 25 horas, hasta el siguiente anochecer.

En la tarde previa a Iom Kipur, es una mitzvá especial comer una comida festiva.

Para poder hacer tu ayuno más fácil en general, durante el día anterior, trata de comer algo cada dos horas. En la comida festiva, come una porción moderada de comida para no acelerar el proceso de digestión. Tampoco tomes café o bebidas cola, porque la cafeína es un diurético. Los que acostumbran tomar mucho café pueden también evitar el temido dolor de cabeza disminuyendo lentamente la cantidad de café consumido durante la semana anterior a Iom Kipur.

Generalmente después de comer nos da más sed, así que cuando termines la comida festiva, deja un tiempo extra antes de la puesta del sol para beber. También, beber agua tibia con azúcar puede ayudar a estar menos sediento durante el ayuno.

En caso de enfermedad

Si alguien está enfermo, y un doctor opina que ayunar puede ponerlo en peligro, el paciente debe comer o beber pequeñas cantidades.

El paciente debe tratar de comer sólo 28 gramos (una onza) y esperar nueve minutos antes de comer nuevamente. Una vez que hayan pasado nueve minutos, puede volver a comer esta pequeña cantidad, y así sucesivamente a lo largo del día.

En cuanto a beber, él debe tratar de beber menos de lo que el Talmud llama "melo lugmav", la cantidad que llenaría la mejilla inflada de una persona. Si bien esta cantidad varía entre persona y persona, es aproximadamente 35 ml (un poco más que una onza de líquido) y debe esperar nueve minutos antes de volver a beber.

¿Por qué consumir pequeñas cantidades hace una diferencia? En la ley judía, el acto de "comer" es definido como "consumir cierta cantidad en cierto período de tiempo". De otra manera, no es comer, es "picar", lo cual, a pesar de que también está prohibido en Iom Kipur, es menos severo cuando la salud está en juego.

La razón para todos estos tecnicismos es porque comer en Iom Kipur está considerado como una de las prohibiciones más serias en la Torá. Así que, aunque hay lugar para ser menos severo en ciertas situaciones, aún así tratamos de minimizarlo.

Nota que comer y beber son tratados como actos independientes, lo que significa que el paciente puede comer y beber al mismo tiempo durante esos nueve minutos, y las cantidades no se suman. Habiendo dicho esto, si estas pequeñas cantidades son insuficientes, el paciente puede incluso comer y beber regularmente. En tal caso, la persona no hace Kidush antes de comer, pero si recita birkat hamazón, 'la bendición después de la comida', insertando el párrafo de "yaalé veyavó".

¿Y qué pasa en un caso en el cual la opinión del paciente discrepa con la del doctor? Si el paciente está seguro que debe comer para prevenir peligro a su salud, entonces nos apoyamos en su palabra, incluso si el doctor está en desacuerdo. Y en la situación opuesta si el paciente se niega a comer a pesar de las advertencias del doctor entonces convencemos al paciente de que coma, ya que es posible que su juicio esté afectado por la enfermedad.

¡Les deseo un ayuno fácil y un Iom Kipur significativo!

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Previo a Rosh HaShaná

Un componente clave en la preparación para Rosh HaShaná es pedir disculpas a toda persona a quien le pudiésemos haber hecho un mal durante el año anterior. En lo posible, queremos comenzar el año con una "pizarra limpia", sin que nadie nos guarde rencor. También debemos ser rápidos en perdonar a aquellos que nos han hecho algún mal.

Mucha gente tiene la costumbre de ir a la mikve antes de Rosh HaShaná después del mediodía. La mikve, que tiene el poder de purificar ciertos tipos de impurezas espirituales, puede ser una parte importante del proceso de teshuvá ('retorno a Dios').

Otros tienen la costumbre de visitar algún cementerio en la mañana previa a Rosh HaShaná y rezar en las tumbas de los justos. Por supuesto, no le rezamos a los justos, sino que sólo a Dios, que oye nuestros rezos en mérito de los justos.

En la mañana antes de Rosh HaShaná, realizamos hatarat nedarim, la 'anulación de promesas'. En términos halájicos, decir algo tan simple como "Me niego a volver a comer dulces" puede ser considerado una promesa con valor legal a los ojos de la ley judía. Es por eso que, antes de Rosh HaShaná, anulamos nuestras promesas, tanto si fueron realizadas intencionalmente o no. Esto se realiza de pie frente a tres hombres adultos. Ante ellos solicitamos anular las promesas que realizamos. El texto completo puede ser encontrado en un Sidur o en un Majzor (libro de rezos) de Rosh HaShaná.

La cena festiva

Durante las Altas Fiestas, se utiliza una jalá redonda simbolizando plenitud y la finalización de un ciclo. Después de recitar la bendición hamotzí, es costumbre untar el pan en miel, simbolizando nuestro anhelo por un año nuevo dulce.

Luego, después de comer un trozo de pan, tomamos una manzana y la untamos en miel. Recitamos la bendición boré pri haetz sobre la manzana (ya que la bendición de hamotzí no cubre la manzana) y comemos un pedacito de manzana. Luego decimos, "Que sea tu voluntad, Dios, que tengamos un año nuevo bueno y dulce".

¿Por qué pedimos por un año "bueno" y "dulce"? ¿Acaso la palabra "bueno" no incluye automáticamente "dulce"?

El judaísmo nos enseña que todo lo que sucede es para bien. Todo es parte de la voluntad divina. Incluso las cosas que pueden parecer "malas" a nuestros ojos, son en realidad "buenas". Por eso cuando pedimos a Dios que el año sea "dulce" (además de bueno), es porque sabemos que todo será para bien. Pero también pedimos que sea un bien "revelado", es decir, que tenga un sabor "dulce" para nosotros.

En Rosh HaShaná, agregamos el párrafo yaalé veyavó en la bendición de agradecimiento después de la cena (birkat hamazón).

Comidas simbólicas

En Rosh HaShaná comemos alimentos que simbolizan cosas buenas que anhelamos para el siguiente año. Contemplamos lo que estas comidas simbolizan, y nos conectamos con la 'Fuente' de todo lo bueno.

Las comidas simbólicas están basadas en un juego de palabras que conecta el nombre de ciertas comidas con una esperanza en particular que tenemos para el nuevo año. Aquí veremos una lista del Talmud de comidas simbólicas que se acostumbra a comer en Rosh HaShaná. (La comida y su significado asociado están escritos en letras mayúsculas).

Después de comer PUERRO o COL, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DIEZMADOS".

Después de comer REMOLACHA, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros adversarios sean ELIMINADOS".

Después de comer DÁTILES, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DESTRUIDOS".

Después de comer CALABAZA, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que el decreto de nuestra sentencia sea ROTO, y que nuestros méritos sean PROCLAMADOS ante Ti".

Después de comer GRANADA, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros méritos aumenten como las semillas de la GRANADA".

Después de comer la CABEZA de un cordero o pescado, decimos: "Sea Tu voluntad, Dios, que seamos como CABEZA y no como cola".

Los rezos de Rosh HaShaná

Como en Rosh HaShaná hay tantos rezos específicos, utilizamos un libro especial de rezos llamado "Majzor".

En la Amidá y en el Kidush de Rosh HaShaná, decimos la frase "Iom Teruá". Sin embargo, si Rosh HaShaná cae en Shabat, decimos "Zijrón Teruá". (Si una persona dice inadvertidamente la frase equivocada, no necesita repetir el rezo).

La súplica "Avinu Malkeinu" debe decirse en Rosh HaShaná, excepto cuando Rosh HaShaná coincide con Shabat, ya que la halajá es que en Shabat no se dicen súplicas. Si Rosh HaShaná cae en viernes, no se dice "Avinu Malkeinu" en el rezo de Minjá.

Durante las Altas Fiestas, la cortina del Arón Hakódesh se cambia por una blanca, para simbolizar que "nuestros errores serán blanqueados como la nieve".

El jazán, 'cantor', para las Altas Fiestas no debe ser elegido por su talento vocal solamente. Idealmente, el jazán debe tener más de 30 años, ser temeroso de Dios, erudito en Torá, humilde y de preferencia casado. Un hombre erudito menor de 30 con otras condiciones es aceptable. Sin embargo, es preferible permitir que un jazán inadecuado guíe el servicio, antes que causar conflicto sobre el tema en la comunidad.

Como existe la pregunta de si la bendición de shehejianu debe ser recitada en el segundo día de Rosh HaShaná, acostumbramos comer una fruta nueva o utilizar una nueva prenda de vestir y recitar shehejianu sobre ella. Cuando decimos shehejianu, debemos tener en mente también las mitzvot de encendido de velas, Kidush y escuchar el shofar.

El shofar

La mitzvá principal de Rosh HaShaná es escuchar el sonido del shofar.

El shofar utilizado en Rosh HaShaná debe ser un cuerno curvo de carnero, más largo que 10 cm. Está permitido utilizar un shofar hecho de un animal que no fue sacrificado ritualmente.

La obligación mínima es escuchar nueve sonidos. Sin embargo, hay duda si el sonido del shofar debe ser del tipo que suena como un gemido (shevarim), o como un sollozo (teruá), o una combinación (shevarim-teruá). Por ende, se llevan a cabo los tres sonidos, cada uno precedido y seguido de un sonido continuo, tekiá. Tres de cada serie da como resultado 30 sonidos en total, los que son necesarios para quitar todas las dudas de que el precepto de la Torá ha sido cumplido.

El shofar es como una 'alarma espiritual' que nos despierta de nuestro letargo.

El shofar debe ser tocado durante el día. Todos deben ponerse de pie para escuchar el shofar y deben tener la intención de cumplir con la mitzvá de escuchar el shofar.

Antes de tocar, se recitan dos bendiciones: "Que nos ordenaste escuchar el sonido del shofar" y "shehejianu". Una vez que las bendiciones se han recitado, no debemos hablar sino hasta que se haya terminado de tocar el shofar.

Las mujeres pueden tocar el shofar para sí mismas y recitar la bendición (las mujeres sefaradiot no recitan la bendición). Un niño que tiene edad suficiente para ser educado en mitzvot debe escuchar el shofar.

El shofar no se toca cuando Rosh HaShaná cae en Shabat.

Durante la repetición del jazan, tocamos 30 veces adicionales en las variadas combinaciones.

Se acostumbra a tocar 40 sonidos extra al final del servicio, llegando a un total de 100. Se acostumbra a prolongar el sonido final, el cual es llamado Tekiá Guedolá.

Otras costumbres

Se acostumbra a saludar a los demás de la siguiente manera: "Leshaná tová, ketivá vejatimá tová". Esto significa: "Para un buen año, que seas inscrito y sellado para bien [en el libro de la vida]".

Uno debe tratar de no dormir o hacer caminatas ociosas en el día de Rosh HaShaná. (El Arizal dice que una siesta en la tarde es permisible).

Se recomienda evitar las relaciones maritales, excepto si Rosh HaShaná cae en la noche en la cual la mujer debe sumergirse en la Mikve para purificarse después de su ciclo menstrual.

Si un Brit Milá cae en Rosh HaShaná, debe ser realizado entre la lectura de la Torá y el toque del shofar.

Tashlij

El rezo de tashlij se dice en la primera tarde de Rosh HaShaná frente a un río o a una pileta de agua que preferentemente tenga peces. Este rezo simboliza que arrojamos al agua nuestros errores. Por supuesto, es tonto pensar que podemos deshacernos de nuestros pecados simplemente al vaciar nuestros bolsillos. Más bien, el enfoque judío consiste en una profunda introspección y un compromiso a cambiar. De hecho, la idea de tashlij es en parte para conmemorar el Midrash que relata que Abraham atravesó un canal de agua para ir a realizar la Akedá (Sacrificio de Itzjak). El Midrash explica que Abraham tuvo que pasar a través de aguas que le llegaban hasta el cuello.

Si Rosh HaShaná cae en Shabat, el rezo de tashlij se pospone para el segundo día. Si no se recitó tashlij en Rosh HaShaná mismo, puede recitarse en cualquier momento durante los 'Diez días de arrepentimiento'.

Tanto la fuente de agua como los peces son símbolos. En la literatura talmúdica la Torá es representada como agua. ¡Tal como los peces no pueden vivir sin agua, de la misma manera, un judío no puede vivir sin Torá!

También, el hecho de que los peces nunca cierran sus ojos, sirve de recordatorio que, así también, los ojos de Dios (por así decir) nunca están cerrados; Él conoce cada uno de nuestros movimientos.

Este es el texto de tashlij:

¿Quién es como Tú, Dios, que elimina la iniquidad y pasa por alto las trasgresiones del resto de Su heredad? Dios no permanece enojado por siempre, porque desea la bondad. Él será misericordioso con nosotros nuevamente, eliminará nuestras iniquidades, y arrojará a las profundidades del mar todos nuestros pecados.

Concede la verdad a Iaakov, la bondad a Abraham así como juraste a nuestros antepasados.

De los estrechos yo llamo a Dios, Dios me responde ampliamente. Dios está conmigo, no tendré miedo ¿qué puede hacerme el hombre? Dios está conmigo para ayudarme, y veré a mis enemigos (aniquilados). Es mejor refugiarse en Dios que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en Dios, que depender de los nobles.

Muchas personas leen también los Salmos 33 y 130.

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Información General

Tisha Bav

Jornada de luto que conmemora la destrucción del Primer Templo por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el año 586 AEC (antes de la era común), y la destrucción del Segundo Templo por Tito, emperador de Roma, en el año 70 EC (era común). También se conmemora la expulsión de los judíos de España en 1492 por orden de los monarcas de la época. Todo ello ha convertido este día en el principal día de luto entre otras jornadas de luto del calendario judío. Hay tres días más de luto asociados con la destrucción del Primer Templo y el Segundo Templo, pero Tisha Bav es el más importante de todos ellos.

Las tres semanas que preceden a Tisha Bav son un período denominado Bein ha-Metsarim, un período de luto que empieza el día 17 de Tammuz, día en que se abrió una brecha en las murallas de Jerusalén antes de la destrucción del Segundo Templo (también es día de ayuno). Durante este período se observan varias prácticas de luto: no se celebran bodas y los judíos religiosos no se cortan el pelo ni escuchan música.

Tisha Bav es un día de ayuno igual que Yom Kippur (el Día de la Expiación), que dura de la puesta del sol hasta de la víspera del 9º día de Av hasta la puesta del sol del día siguiente. El día de ayuno incluye muchas otras prohibiciones de placeres físicos.

Costumbres de esta Festividad

Ayuno

se trata de un ayuno total, en que se prohíbe comer y beber.

Otras prohibiciones y abstinencias físicas

está prohibido lavarse, llevar calzado de cuero, etc. Según los preceptos más estrictos hay que dormir en el suelo y no sentarse en ninguna silla durante el día (generalmente hasta mediodía).

Lectura del Libro de las Lamentaciones

el Libro de las Lamentaciones de la Biblia es un lamento por la destrucción del Primer Templo escrito por el profeta Jeremías según dice la tradición. Las Lamentaciones describen las condiciones miserables de Jerusalén y el Pueblo Judío después de la destrucción. El texto justifica el decreto de destrucción emitido por el Señor por los pecados del Pueblo Judío, pero también contiene palabras de consuelo y súplica a Dios para que perdone a su gente y les devuelva su situación anterior. Existe la costumbre de leer las Lamentaciones a la luz de las velas sentados en el suelo.

Oración en el Muro de las Lamentaciones

en Tisha Bav muchos israelíes acuden al Muro de las Lamentaciones de Jerusalén, último vestigio del Templo, para leer allí las Lamentaciones.

Información Importante

Al contrario que el Día de la Expiación, en Tisha Bav la mayoría de los israelíes seglares no guardan ayuno. Sin embargo, la víspera de Tisha Bav están cerrados todos los lugares de ocio, incluidos los restaurantes, las cafeterías y los bares. El día de Tisha Bav la mayoría de las empresas abren normalmente.

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Es irónico que Shavuot sea una festividad tan poco conocida. Porque en realidad, Shavuot conmemora el evento más importante en la historia judía la entrega de la Torá en el Monte Sinai.

Shavuot es la culminación de la "cuenta del Omer" de siete semanas de largo, que comienza después de Pesaj. El mismo nombre "Shavuot" significa "semanas", en reconocimiento a las semanas de expectación que nos llevan a la experiencia en Sinai. (Dado que Shavuot ocurre 50 días después del primer día de Pesaj, es a veces conocida como "Pentecostés", una palabra griega que significa "la festividad de 50 días").

3.300 años atrás, después de haber dejado Egipto en la noche de Pesaj, los judíos viajaron hacia el Desierto del Sinai. Ahí, el Pueblo Judío completo 3 millones de hombres, mujeres y niños  experimentaron directamente la revelación divina:

Dios les habló de en medio del fuego; ustedes estaban oyendo el sonido de palabras, pero no estaban viendo una forma, sólo un sonido. Él les dijo de su pacto, ordenándoles cumplir los Diez Mandamientos, y Él los grabó en dos tablas de piedra (Deuteronomio 4:12-13).

La entrega de la Torá fue un evento de inmensas proporciones que grabó indeleblemente al Pueblo Judío con un carácter, fe y destino únicos. Y en los 3.300 años desde que ocurrió este evento, los ideales de Torá monoteísmo, justicia, responsabilidad se han convertido en la base moral de la civilización occidental.

¿Cómo celebrar Shavuot?

Quizás la razón para el relativo desconocimiento de Shavuot es porque esta festividad no tiene "símbolos" obvios del día – es decir, no hay Shofar, no hay Sucá, no hay Janukiá.

En Shavuot, no hay símbolos que nos distraigan del foco central de la vida judía: la Torá. ¿Entonces como conmemoramos Shavuot? Es una altamente expandida costumbre quedarse despierto toda la noche estudiando Torá. Y ya que la Torá es el camino a la auto-perfección, el estudio de la noche de Shavuot es llamado Tikún Leil Shavuot, que significa "un acto de auto-perfección en la noche de Shavuot".

En los servicios de la sinagoga en la mañana de Shavuot leemos el libro bíblico de Ruth. Ruth era una mujer no-judía cuyo amor por Dios y la Torá la llevaron a convertirse al judaísmo. La Torá indica que las almas de los eventuales conversos también estuvieron presentes en Sinai, como dice: "Yo estoy haciendo [el pacto] con aquellos que están aquí hoy, y también con aquellos que no están hoy aquí" (Deuteronomio 29:13).

Ruth tiene otra conexión más con Shavuot, y es que ella se convirtió en ancestro del Rey David, quien nació en Shavuot, y murió en Shavuot.

En Shavuot es costumbre decorar la sinagoga con ramas y flores. Esto es porque el Monte Sinai floreció el día en que se entregó la Torá. La Biblia también asocia a Shavuot con la cosecha de trigo y frutas, y marca el momento en que se traían los primeros frutos al Sagrado Templo, como una expresión de gracias (ver Éxodo 23:16, 34:22 y Números 28:26).

Alimentos Lácteos

Hay una costumbre judía universal de comer alimentos lácteos en Shavuot. Varias razones han sido dadas por los sabios, siendo algunas más convincentes que otras. Aquí ofrecemos una selección:

  1. El libro bíblico Cantar de los Cantares (4:11) se refiere al dulce valor nutritivo de la Torá diciendo: "La dulzura de la Torá mana de tus labios, como miel y leche yace bajo tu lengua".
  2. El versículo en Éxodo 23:19 yuxtapone la festividad de Shavuot con la prohibición de mezclar leche y carne. En Shavuot, por lo tanto comemos cenas separadas una de leche y una de carne.
  3. Con la recepción de la Torá en el Monte Sinai, los judíos inmediatamente se vieron obligados a cumplir las leyes de Shejitá matanza de animales. Ya que no tuvieron tiempo de preparar carne casher, ellos comieron lácteos en su lugar.

Peregrinaje al Muro Occidental (El Kotel)

En 1967 concluyó la Guerra de los Seis Días, sólo unos pocos días antes de Shavuot. Israel había recuperado el Muro Occidental, y por primera vez en 19 años los judíos tenían acceso al área que rodea al Monte del Templo, el sitio más sagrado del judaísmo. En Shavuot mismo, el Muro Occidental se abrió para los visitantes, y en ese memorable día más de 200,000 judíos viajaron a pie al Muro Occidental (en Jerusalem los autobuses no transitan en las festividades judías).

En años siguientes, este "peregrinaje peatonal" se ha vuelto una tradición recurrente. Temprano en la mañana de Shavuot luego de una noche completa de estudio de Torá  las calles de Jerusalem están llenas de decenas de miles de judíos caminando hacia el Muro Occidental.

Esta tradición tiene un precedente bíblico. Shavuot es una de las tres festividades de peregrinaje del judaísmo, cuando todo el pueblo se reunía en Jerusalem para celebrar y estudiar.

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